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martes, 13 de octubre de 2015

Morito Común (Plegadis falcinellus)



EL PROTAGONISTA
El Morito Común (Plegadis falcinellus) es el único representante de la familia de los Ibis que nidifica en Europa. En España también podemos encontrar el Ibis Eremita (Geronticus eremita), en peligro crítico, con unas pocas (poquísimas) parejas reproductoras en el sur de la Península (el grueso de la población se reparte entre Marruecos y Siria).

El plumaje del Morito Común es oscuro, de un tono pardo-rojizo con reflejos irisados verdosos y rosados en las alas y el dorso en el caso de los adultos reproductores. El pico es largo y curvo, con unas líneas blancas características que lo delimitan en la zona de la cara. Las patas también son largas y oscuras. En los ejemplares más jóvenes, el plumaje es más apagado y sin los reflejos metálicos.

Se trata de un ave relativamente grande, de unos 60cm de longitud y alrededor de 90cm de envergadura. A pesar de su tamaño, el Morito es un ave discreta, que cuando se desplaza en solitario en busca de alimento puede pasar fácilmente desapercibida, debido principalmente a su coloración.


Ejemplar en la Bassa de les Olles, Delta del Ebro.

La silueta en vuelo es fácil de reconocer, con el cuello estirado, la cabeza un poco baja y las patas colgando por detrás.


Adulto en vuelo, Bassa de les Olles, Delta del Ebro.

Su alimentación se basa principalmente en insectos acuáticos y sus larvas, que encuentra sondeando aguas poco profundas con su largo pico. Aunque no es lo habitual, también puede alimentarse de pequeños peces, cangrejos y anfibios.

En la Península podemos encontrar una gran población en Doñana, que ha crecido de forma espectacular en los últimos años, después de prácticamente haber desaparecido de nuestro país. Desde allí se han ido extendiendo a otras zonas húmedas de Alicante, la Albufera y el Delta del Ebro, llegando a aparecer de vez en cuando en el Delta del Llobregat.

Aunque la mayor parte de la población de Doñana es residente, el Morito en general es un ave migratoria, que pasa el invierno en zonas más cálidas del norte de África y vuelve a Europa en primavera para reproducirse, a principios de abril.


Adulto en busca de alimento, Delta del Llobregat.

Suele anidar en colonias, mezclado con otras aves como la Garza Real. El nido es pequeño para el tamaño del ave, unos 30cm de diámetro y 5-6cm de altura, y está compuesto por ramas y hierbas entretejidas y cubierto de material más "fresco". Ambos sexos participan en su construcción, aunque el macho es el que aporta la mayor parte del material, y la hembra es la constructora.
La puesta se produce entre abril y julio, y consta de entre tres y seis huevos de color azul brillante, que los padres (principalmente la hembra) incubarán durante 21 días.
A las dos semanas de la eclosión, los pollos empiezan a moverse por las ramas cercanas al nido, pero sin llegar a abandonarlo del todo hasta aproximadamente los 50 días de vida.


Adultos en vuelo, Delta del Ebro.


CONSERVACIÓN
Afortunadamente, el Morito es una especie que se encuentra en clara fase de expansión, después de casi desaparecer de nuestros humedales a principios del siglo XX, aunque sigue catalogado como "Vulnerable".

En Europa se estima una población de alrededor de 20.000 parejas. En España, era habitual en Doñana en el siglo XVIII, pero la caza y el deterioro del hábitat casi lo hacen desaparecer a principios del siglo XX. 
A finales de los 90, el Morito empieza a verse de nuevo en la Albufera, recolonizando en pocos años el Delta del Ebro (21 parejas en 2001) y Doñana (más de 800 parejas en 2006).


Adulto. Detrás, pareja de Ánade Real (Anas plathyrynchos).
Delta Llobregat


El principal problema actualmente es la alta concentración de ejemplares en una sola zona (Doñana), siendo susceptibles de desaparecer ante cualquier cambio repentino en el hábitat. Como ejemplo, tras el vertido de la mina de Aznalcóllar, en 1998 se detectaron altos niveles de cadmio en todos los pollos de la zona.

La reducción de la extensión de los arrozales (uno de sus lugares favoritos para alimentarse), también puede afectar negativamente a la expansión y supervivencia de la especie.


Adulto. Detrás, Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus). 
Delta Llobregat

Como era de esperar, los plaguicidas utilizados en muchos arrozales también suponen un peligro para esta y muchas otras especies, siendo necesario un sistema más naturalizado para eliminar plagas dañinas para las plantaciones, como el Caracol Manzana.

Recientemente se ha demostrado que el Morito Común puede ser una especie de gran ayuda en la erradicación de este gasterópodo, que se ha convertido en una gran plaga en la desembocadura y el tramo final del Ebro: La Vanguardia, 19/5/2015.

La reserva de Riet Vell, gestionada por SEO/Birdlife, se encuentra en el Delta del Ebro, y es un claro ejemplo de cómo en un cultivo ecológico y sostenible, es la misma Naturaleza la que se encarga de todo.




LA FOTO
En casi todas mis visitas el Delta del Ebro he podido disfrutar de la presencia de al menos un ejemplar, siempre buscando alimento en aguas poco profundas, y atento a cualquier posible amenaza para salir volando al momento.

Fotografiar cualquier especie desde los observatorios construidos expresamente es relativamente fácil, aunque normalmente se mantienen a cierta distancia, lo que hace necesarios grandes teleobjetivos, como mínimo de 400mm. Además, por norma general estos observatorios se encuentran a una determinada altura sobre el agua, lo que limita mucho en cuanto a composición y ángulos.
A pesar de todo, son la forma más accesible de observar y fotografiar a las diferentes especies en su hábitat y sin molestarlas. Otra cosa ya es si se dispone del tiempo y los permisos necesarios para montar algo más "personalizado"...

En este caso, se trata del primer ejemplar que pude observar en el Delta del Llobregat, relativamente cerca y que me dejó hacerle la mayoría de fotos que componen esta entrada. 
Aunque no se trate de una gran foto, me encanta cómo se ve el reflejo del sol en las plumas de las alas, dando los típicos reflejos metalizados de la especie.



Más de lo mismo... aunque no me canso de repetirlo: sentido común y ganas de hacer las cosas bien pueden suponer la diferencia entre la supervivencia y la extinción para muchas especies. No todo se tiene que medir en lo económico, pero como parece que es el único lenguaje que se entiende en este país...: unos humedales en buen estado y protegidos atraen a turistas de todas partes de Europa que se dejan su dinero en hoteles, apartamentos y excursiones por la zona.
¿reabrir Aznalcóllar? ¿en serio? prefiero no opinar.

lunes, 17 de agosto de 2015

Tejón Europeo (Meles meles)




EL PROTAGONISTA
El Tejón Europeo (Meles meles) es el mayor representante de la familia de los Mustélidos que podemos encontrar en la Península. Su peso puede llegar a los 15kg, y su longitud hasta los 80cm, sumando unos 15cm de la cola. Las patas son cortas, armadas de fuertes garras para excavar. Es un animal que en general transmite sensación de fuerza, ayudado por su corto y musculoso cuello y su cabeza triangular.

El pelaje es de un tono grisáceo, largo y fuerte. Las patas y la zona inferior son negras, mientras que la cabeza es blanca surcada por dos líneas longitudinales negras que le cubren los ojos. Las puntas de las orejas son también blancas.




Aunque es posible encontrarlo en gran variedad de hábitats, el Tejón suele preferir zonas húmedas y con buena cobertura vegetal, lejos de áreas humanizadas y hasta unos 2.000m de altitud. De hábitos puramente nocturnos, es un animal muy difícil de ver durante el día.

Su área de distribución ocupa toda Europa, excepto la mayoría de islas mediterráneas, llegando incluso a zonas de Afganistán. En la Península podemos encontrarlo en todo el territorio, aunque es probable que sea más abundante en el Norte y zonas más húmedas.

La dieta del Tejón es básicamente omnívora, siendo especialista en encontrar lombrices y gusanos escondidos en el suelo, gracias a su gran habilidad para excavar y a su hocico, móvil y musculoso, especialmente adaptado para hozar y excavar. Su sentido del olfato es muy sensible, lo que le ayuda a encontrar alimento. También suele alimentarse de frutas y plantas, maíz, carroña o pequeños vertebrados si tiene oportunidad.
Uno de los alimentos en los que está especializado es en la miel: es capaz de localizar panales subterráneos, desenterrarlos y arrasarlos. Ocasionalmente también puede provocar daños en las explotaciones apícolas, lo que ha provocado el odio de muchos apicultores.





El Tejón es un animal social, que suele vivir en pequeños grupos formados por una pareja reproductora y algunos descendientes de ésta. Sus madrigueras, conocidas como tejoneras, suelen ser difíciles de encontrar, pero algunas se podrían considerar catedrales subterráneas. Normalmente constan de varias entradas para poder huir en caso de peligro, una cámara principal que puede medir hasta 3m de altura y varias cámaras secundarias.
Siempre que se habla del Tejón, se comenta una tejonera excavada en Inglaterra, con más de 150 entradas, 50 cámaras (la mayoría en desuso) y cerca de 900m de túneles. Se cree que se trata de una madriguera excavada durante siglos por varias generaciones.
En las inmediaciones de la tejonera es habitual encontrar pequeñas letrinas excavadas, de unos 10cm, donde depositan sus excrementos.






CONSERVACIÓN
El Tejón es un animal muy corto de vista, utilizando principalmente el oído y el olfato para "ver" su entorno. Esto le hace especialmente vulnerable a los atropellos y a los lazos de los furtivos.

Aunque no es una especie en peligro, parece que su población va disminuyendo poco a poco. Además de los atropellos y la caza furtiva, una de las razones de este declive podría ser el excesivo desarrollo urbanístico (qué novedad...), a medida que se han ido urbanizando más zonas de bosque, destruyendo tejoneras y hábitats para saciar nuestra sed de ladrillo, cemento y asfalto. También se ha utilizado durante mucho tiempo su pelo para fabricar brochas de afeitar.

Otras amenazas siempre presentes para el Tejón son los cebos envenenados, algunos apicultores que creen que el único Tejón bueno es el Tejón muerto y agricultores cansados de encontrarse sus terrenos "minados". Entre los enemigos naturales, Lince, Lobo, Zorro y algunas aves rapaces son la principal causa de muerte en ejemplares jóvenes.




Se podría considerar al Tejón un fantasma del bosque, por lo difícil que suele ser encontrar sus rastros. La única tejonera que he visto hasta el momento fue porque me llevaron a ella y me dijeron "esto es una tejonera". En mis horas por Collserola he buscado y rebuscado, pero de momento no he encontrado ninguna, ni siquiera huellas, a pesar de saber de buena fuente que los hay.

Al ser un animal tan esquivo, la forma más fácil de localizarlo es buscar las marcas de su paso. Además de las mencionadas tejoneras y letrinas, sus escarbaduras y huellas son el mejor indicador de la presencia del Tejón. También he leído que pueden utilizar los árboles para afilarse las uñas, pero estas marcas no las he visto nunca.
De la tejonera no tengo ninguna foto, para la letrina podéis verla en la entrada anterior (la foto no es mía y no quiero abusar usándola en más de una entrada). La huella del Tejón es para mi una de las más fáciles de identificar, a pesar de las pocas que he visto. Sobretodo la de la mano: dedos prácticamente en línea, con las puntas de las uñas marcadas a 3-4cm de distancia.

Detalle de la mano y el pie de un Tejón adulto. Llaman la
 atención las potentes garras delanteras.

Huellas de Tejón encontradas en un
curso de rastreo con José Carlos de la Fuente
en Montserrat.

José Carlos preparando el molde de escayola de las huellas

Resultado final (en foto pierde mucho)

A título personal, una de las cosas que podemos hacer para ayudar a proteger al Tejón es usar el sentido común. Muchos animales cruzan o siguen pequeñas carreteras comarcales y locales poco transitadas en sus horas de actividad, principalmente por la noche. Una velocidad adecuada puede marcar la diferencia entre poder ver (e incluso esquivar) a un animal o acabar teniendo un accidente importante. No es broma. Hace unos años vi cómo quedó un Ford Focus después de atropellar a un Jabalí: siniestro total. El animal tampoco salió muy bien parado.
A nadie le hace ilusión tener un accidente o dejarse el sueldo en el taller, así que con un poco de sentido común al circular por la noche en determinadas zonas podemos evitar gastos innecesarios y salvar vidas, no solamente de nuestra fauna.




LA FOTO
Al ser un animal tan difícil de encontrar, el Tejón no es nada fácil de fotografiar... Hace años que intento localizar alguna zona de campeo donde colocar la barrera IR, sin éxito. De momento.
Todas las fotos de esta entrada han sido realizadas en el Hide de Can Teixó, del que ya hablé en una entrada anterior. Gracias a la gente de Naturaprop, podemos ver de cerca a algunos de los habitantes más sigilosos de nuestros bosques, siendo el Tejón el principal atractivo del hide (de ahí el nombre, "Casa del Tejón").
Como ya comenté en su entrada, las condiciones para fotografiar no son fáciles, siendo necesaria una cámara que se comporte bien a ISO muy alta. Lo mejor del hide es, sin duda, poder disfrutar de la presencia de este animal a escasos centímetros y con un trabajado sistema de iluminación para no perder detalle de su actividad.

En este caso, la mayor dificultad fue encontrar el momento de hacerle la foto. El animal se acercó al bebedero, pero justo encima tenía un tronco que dejaba toda la cabeza en sombra. Durante casi 10 minutos no se movió de la sombra, pero pude aprovechar este momento en que se estiró un poco para hacerle la foto que buscaba, con su reflejo en el agua.

Canon EOS 5d MkII + 70-200 F4L IS. 1/100seg, f/4, ISO 5000

Una menor ansia por construir-destruir, pasos de fauna en nuestras carreteras, una mayor presión sobre la caza furtiva y un poco de sentido común son los mejores aliados en la conservación de nuestros mamíferos. No debería ser tan difícil...

lunes, 6 de julio de 2015

El hide de Can Teixó




Si hay algo realmente difícil de observar en su hábitat en este país, son los mamíferos. Obligados por la presión humana, la mayoría de especies ha ido trasladando su actividad a las horas nocturnas o crepusculares. Se han convertido en seres tan escurridizos que a veces la única manera de detectar su presencia en nuestros bosques es mediante la observación de sus huellas, restos de alimentación o las entradas a sus madrigueras.

Esta semana no escribiré sobre ninguna especie en concreto, prefiero contar mi experiencia en una instalación que me sorprendió muy gratamente: el hide de Can Teixó (Casa del Tejón), de Naturaprop.

Este hide (u observatorio) es una de las poquísimas excepciones a los hides de aves que podemos encontrar fácilmente en casi cualquier punto de nuestra geografía. Lo habitual es encontrar hides dedicados a aves rapaces, carroñeras o a aves forestales. Cuando hablamos de buscar mamíferos nocturnos en libertad y en su hábitat, la cosa se complica.



Qué es y dónde está
Naturaprop lo componen tres apasionados de la naturaleza que un día dijeron "por qué no?". El primero, Esteve Ginabreda, es ingeniero técnico electrónico, y se encarga de todo el montaje de luces, sensores y cámaras. Toni Llobet es un gran ilustrador y autor de libros y guías de naturaleza, y Xavier Puig es biólogo especialista en quirópteros.

El hide se encuentra en el bosque de Can Vidal, una explotación ganadera donde además podemos encontrar un alojamiento rural donde descansar en contacto directo con la naturaleza.

Entre Girona y Banyoles, en el pequeño pueblo de Sant Esteve de Guialbes es donde encontraremos la instalación, a algo más de una hora de camino desde Barcelona.

Además del hide de Can Teixó, muy cerca tienen el de Ca l'Astor (Casa del Azor), aunque éste no lo he probado... de momento.



Cómo funciona
Tenemos varias opciones a elegir según el tiempo que estemos dispuestos a estar dentro y lo que esperemos ver:

- Diurna: mañana o tarde (sirva éste vídeo como una pequeña muestra de los visitantes diurnos del hide)
- Anochecer: desde la tarde hasta aproximadamente medianoche, dependiendo de la presencia de animales. 
- Nocturna: tarde, toda la noche y mañana siguiente (ésta es la que disfruté y la que recomiendo)

También ofrecen la posibilidad de estancia nocturna en el hide y habitación en Mas Vidal para poder descansar en condiciones y reanudar las observaciones por la mañana.

Aunque el hide es amplio y cómodo, la estancia nocturna puede ser un poco dura (quince horas en mi caso), por lo que ésta opción es más recomendable para fotógrafos y observadores experimentados. En caso de necesidad, también tienen dos camas plegables, aunque no será fácil dormir sabiendo lo que puede pasar fuera en cualquier momento...



Lo que realmente llama la atención de este hide es la instalación (trabajadísima) de los sensores y el sistema de iluminación que se activa automáticamente cuando detecta la presencia de un animal. Incluso han puesto un despertador que te avisa si se encienden las luces mientras echas una cabezadita. También es posible regular la intensidad de la luz desde el interior del hide según necesidad, sea para fotografiar o simplemente para observar.


Especies a observar
Aquí viene la parte más interesante... la lista de visitantes habituales es enorme, y aunque a veces puede fallar alguno (recordemos que se trata de animales en libertad), la estancia no defrauda. En mi caso, pude disfrutar de la presencia de:

- Tejón (Meles meles) - 2 ejemplares
- Ardilla roja (Sciurus vulgaris) - al menos 2 ejemplares
- Arrendajo (Garrulus glandarius) - al menos 2 ejemplares
- Pico picapinos (Dendrocops major)
- Carbonero común (Parus major) - al menos tres adultos y 8 juveniles recién salidos del nido
- Cárabo común (Strix aluco) - un ejemplar de noche y de lejos. Tenían nido cerca del hide.
- Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) - un adulto y un juvenil
- Mirlo común (Turdus merula) - mínimo un macho y una hembra
- Pinzón vulgar (Fringilla coellebs) - al menos una pareja
- Gorrión común (Passer domesticus) / Gorrión molinero (Passer montanus) - varios ejemplares de ambas especies
- Chochín común (Troglodytes troglodytes) - un ejemplar se dejó ver fugazmente por la mañana
- Agateador europeo (Certhia brachydactyla) - un ejemplar. Había un nido justo al lado del hide al que incluso habían colocado una webcam, pero ya estaba vacío.
- Paloma torcaz (Columba palumbus)
- Herrerillo capuchino (Parus cristatus) - mínimo dos ejemplares
- Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)
- Estornino pinto (Sturnus vulgaris)
- un ratoncillo también asomó la cabeza, pero no me dio tiempo a identificarlo

Aunque en esa ocasión fallaron, también visitan habitualmente el hide:
- Zorro (Vulpes vulpes)
- Gineta (Genetta genetta) - posiblemente ahuyentada por los Cárabos, ya que según me comentó Esteve, no la dejaban acercarse mucho.
- otras aves forestales como el Picogordo, el Ruiseñor, el Mito, Currucas o Verderón.


Aproximadamente entré a las 19:30 (no pude llegar antes) y hasta las 21:00 estuve entretenido con las idas y venidas de las Ardillas y los Arrendajos, mientras una o dos nidadas de Carbonero se volvían locas con los cacahuetes que Esteve les había dejado en un comedero. El Agateador, Mirlos y Petirrojos también hicieron acto de presencia, y alguno aprovechó para darse un bañito de última hora.

Cuando pasaban exactamente 21 segundos de las 10 de la noche, apareció el primer Tejón, un abuelete al que le faltaba una oreja y le habían pegado un mordisco en la otra. Hizo una rápida aparición de dos minutos y volvió al cabo de media hora para estar, esta vez sí, 30 minutos rebuscando en los alrededores del hide la comida que Esteve había repartido estratégicamente. 
Sobre las 23:30 apareció otro ejemplar más joven y más atrevido que se acercó a menos de un palmo de la ventana. Estuvo aproximadamente 15 minutos, lo que fotográficamente hablando, da para mucho...
Hacia la 1:15 volvió a aparecer "el abuelo", esta vez más tranquilo... mucho más tranquilo: pude disfrutar de su presencia durante una hora. Tiempo de sobras para dejar la cámara a un lado y disfrutar del espectáculo.

En algún momento sobre las 4 de la mañana, cuando empezaba a dar alguna cabezada, se encendieron las luces pero no había ningún bicho a la vista. Resultó que un Cárabo pasó volando, activó los sensores y se posó en un árbol lejos del alcance de los focos.

A las 6 de la mañana, puntuales como un reloj, hicieron acto de presencia los Arrendajos, y poco después les siguieron las Ardillas, los Carboneros, Mirlos, Picapinos... en un continuo ir y venir buscando comida y, lo más entretenido y estético, bañándose en la charca.




Fotografía
Las condiciones no son fáciles, todo hay que decirlo. En la época en que fui (el 6 de junio, coincidiendo con la final de la Champions), a la hora que llegué apenas había luz natural (toda la instalación está en sombra, en medio del bosque) y por la mañana el sol directo empezaba a dar hacia las nueve.

Por la noche, el montaje de luces cumple perfectamente su función, tirando de ISO alta y velocidades de obturación relativamente bajas (el Tejón no es un bicho precisamente rápido de movimientos) es posible obtener muy buenas fotos, controlando el balance de blancos de nuestra cámara. 

No se necesitan grandes teleobjetivos para el Tejón, la mayoría de fotos las hice con el 70-200, incluso alguna con el 100mm macro aprovechando su mayor luminosidad (f/2,8). Para los pájaros pequeños como los Carboneros sí que es interesante disponer al menos de un 400mm, cuanto más luminoso mejor, porque a velocidades tan bajas más de una foto sale movida.




Por si fuera poco con su propio montaje, también te dan la opción de colocar tus flashes para obtener resultados más "personales". En mi caso preferí no utilizarlos y aprovechar sus luces, pero la próxima vez iré cargado con tres o cuatro flashes, pensando sobretodo en las aves de última hora de la tarde y primera de la mañana.


Conclusión
100% recomendable. Pienso repetir en cuanto pueda, a ver si esta vez la Gineta se decide a aparecer, ahora que el nido de los Cárabos está vacío.

La visita a este hide es muy recomendable a fotógrafos, observadores y amantes de la naturaleza en general, pero también a familias que quieran enseñar a sus hijos una pequeña muestra de toda la vida que hay en el bosque, para que aprendan a respetarlo desde bien pequeños. Eso sí, recordemos otra vez que se trata de animales salvajes y que es imprescindible hacer los mínimos movimientos y el menor ruido posible si no queremos asustarlos y que se marchen.

Recomiendo visitar su web, disfrutar con las fotos de su galería y hacerles una visita, seguro que no te arrepentirás.



Personalmente, me encanta esta iniciativa de la gente de Naturaprop, ya que es así como todos deberíamos disfrutar de los animales, sobretodo los niños: en su hábitat y con sus comportamientos normales, no encerrados tras los barrotes de un zoo, privados de lo más importante: su libertad.

lunes, 27 de abril de 2015

Milano Negro (Milvus migrans)





EL PROTAGONISTA
El Milano Negro (Milvus migrans) es una rapaz de tamaño medio con una silueta similar a su pariente el Milano Real (Milvus milvus), aunque algo más pequeño, más oscuro y con la cola menos ahorquillada que éste último. Su envergadura es de alrededor de 150cm, y unos 60cm de longitud. El peso oscila entre 750gr y 1kg.

Aunque a primera vista puede ser fácil confundirlos, el Milano negro es más oscuro, con la cabeza grisácea surcada de finas líneas verticales negras. Su silueta es algo menos estilizada, y su vuelo, aunque ágil, no iguala el dinamismo de su "primo". La cola es también más oscura y menos escotada que la del Milano Real.


En primer plano, ejemplar de Milano Negro.
Al fondo, Milano Real. Se puede apreciar
claramente la diferencia en la coloración.

Un rasgo que sí comparten ambas especies, es la falta de especialización en su alimentación. El Milano Negro tampoco es un buen cazador, y muestra preferencia por presas enfermas o heridas, además de ser visitante habitual en basureros, granjas o muladares. Otra fuente de alimento común para esta especie son los peces muertos o envenenados flotando en superficie. También es habitual su presencia sobrevolando carreteras, a la búsqueda de animales atropellados.

Es un ave presente en gran variedad de hábitats, pero prefiere los cercanos a zonas húmedas (ríos, lagos, embalses...). En época reproductora buscará áreas arboladas donde situar su nido, aunque siempre cerca de grandes zonas abiertas donde buscar alimento.





Presente en gran parte de Europa, África, Asia y Oceanía, en la Península se trata de un visitante estival, que aprovecha su estancia para reproducirse. Su distribución abarca gran parte de la Península, siendo menos frecuente en el área mediterránea y ausente en ambos archipiélagos. La llegada desde África se produce a partir de febrero. En agosto empiezan a abandonar las zonas de reproducción para dirigirse nuevamente hacia el sur, pudiéndose avistar grandes concentraciones de hasta 50.000 ejemplares en el Estrecho de Gibraltar (en este vídeo se pueden ver miles de ellos en ruta migratoria a través de Israel). Hay constancia de algunos ejemplares que se quedan a pasar el invierno en zonas de Extremadura y Andalucía, mezclándose en las colonias de Milano Real.

Es una especie gregaria, y suele anidar en colonias más o menos grandes, generalmente en árboles, aunque también pueden ocupar zonas rocosas. A su vuelta de África, el macho prepara el nido para la llegada de la hembra, donde ésta última incubará en solitario entre dos y cinco huevos durante aproximadamente 32 días. Mientras ella incuba, el macho se encarga del alimento y la defensa. Los pollos completan su plumaje aproximadamente al mes y medio de vida, cuando empezarán a practicar el vuelo en los alrededores del nido, aunque aún permanecerán un tiempo cerca.






CONSERVACIÓN
La población estimada en España es de unas 10.000 parejas, con una mayor densidad en Extremadura y Castilla y León. Además, se calcula que más de un 50% de los ejemplares presentes en la Península son adultos inmaduros o sin pareja, sumando un número total de aproximadamente 40.000 aves.

Entre las amenazas a las que deben enfrentarse, el veneno es la más preocupante, además de las colisiones con tendidos eléctricos. Otras amenazas importantes son la pérdida de hábitat, la mayor dificultad para encontrar alimento, o los atropellos al alimentarse de animales muertos en la carretera.

El envenenamiento intencionado es una actividad ilegal y que perjudica gravemente a muchas especies, tanto de aves como de mamíferos, y entre otras iniciativas, hay que destacar la lucha del Proyecto Life+ VeneNo, creado para intentar reducir el uso de cebos envenenados en España, a través de diferentes iniciativas como formación, denuncia, vigilancia e información a la sociedad de las consecuencias de esta práctica.
En caso de encontrar en el campo un animal o un cebo envenenado, es muy importante no tocar ni mover nada, y contactar con el teléfono gratuito SOS Veneno, 900713182, donde te informarán de qué hacer. También sería conveniente llamar a los forestales de la zona.

Recordemos que es un asunto que no sólo afecta a la fauna salvaje, nuestras mascotas también pueden tener acceso a un cebo envenenado, con el riesgo que conlleva para su vida. En este caso, lo mejor es acudir al veterinario lo antes posible y denunciar el caso ante las autoridades.






LA FOTO
Todas las fotos han sido realizadas en el hide de La Terreta de Photo Logistics.

En la entrada del Milano Real ya expliqué el funcionamiento y las características del hide (si no la leíste, puedes hacerlo aquí), así que esta vez no tengo gran cosa que contar.

La mayor dificultad aquél día fueron los cambios en la luz (en un momento pasaba de hacer un sol primaveral a amenazar tormenta de las grandes, y al revés), y estar atento a todos los movimientos que se producían en el exterior, ya que disfrutamos de la presencia de varias especies, y al mínimo despiste perdías alguna.

Los vuelos del Milano Negro fueron más escasos y cortos que los del Real, pero acabaré con una de las pocas imágenes en vuelo que pude captar de esta bonita rapaz:






Como vimos en la anterior entrada, ambos Milanos se tienen que enfrentar a las mismas amenazas, al igual que innumerables especies de rapaces que mueren a diario por causas directamente relacionadas con nuestra actividad. Tenemos que ser conscientes de las consecuencias de nuestras acciones sobre el entorno y la vida salvaje.

lunes, 20 de abril de 2015

Milano Real (Milvus milvus)






EL PROTAGONISTA
El Milano Real es una de las rapaces más elegantes de España. Similar al Milano Negro, se distingue de este último por su silueta más estilizada, su coloración pardo-rojiza y la cabeza grisácea. Con una longitud de unos 70cm, una envergadura de entre 170-190cm y un peso entre 900-1200gr, se trata de una rapaz de tamaño medio.

Su silueta en vuelo es prácticamente inconfundible, con la cola claramente ahorquillada, sus largas alas con una visible zona más clara y la agilidad de sus movimientos. Los ejemplares juveniles son muy parecidos a los adultos, aunque con una coloración más uniforme y sin el color gris de la cabeza.

La principal característica de su alimentación es la gran falta de especialización de la que hace gala. No se trata de un gran cazador, y se decanta por pequeños animales inexpertos, heridos o enfermos, además de reptiles, anfibios, insectos y carroña. Es un visitante frecuente en granjas, muladares, vertederos y en general cualquier fuente de alimento "fácil". También es fácil observarlo sobrevolando las carreteras a media y baja altura, en busca de algún animal atropellado.





Habita en bosques a baja altitud, con zonas abiertas cercanas para buscar alimento. Los ejemplares invernantes prefieren zonas más abiertas, en ocasiones cerca del ser humano. Al final del día, gran número de aves se concentra en los dormideros para pasar la noche, generalmente en pinares y bosques de ribera.

El Milano Real es un ave residente, que podemos encontrar en gran parte de la Península durante todo el año. Es habitual en Aragón, Navarra, Castilla y León, Extremadura y parte de Andalucía, y prácticamente ausente en Galicia, la costa cantábrica y costa mediterránea. La población de Baleares se encuentra en peligro de extinción, y en Canarias se extinguió en la década de 1970. En invierno, a la población residente se le suma una gran cantidad de ejemplares procedentes de otros países de Europa.

A principios de primavera se consolidan las parejas mediante vuelos acrobáticos en los que realizan grandes picados y persecuciones. El nido lo sitúan en los árboles, a gran altura sobre el suelo. Se trata de una plataforma tosca a base de ramitas y algún material suave, como hierba o lana. También suelen reutilizar nidos de córvidos. La puesta consta de entre dos y cinco huevos de color blanco moteado, que la hembra incubará durante unos 30 días en solitario con alguna ayuda esporádica del macho. Durante las primeras dos semanas de vida, la hembra alimenta a los pollos con las aportaciones del macho. Después, ambos progenitores se dedicarán a la búsqueda de presas. Hacia los 45 días los pollos empiezan a hacer pequeñas excursiones alrededor del nido, que abandonarán definitivamente varias semanas después.


Ejemplar en vuelo. Se puede apreciar claramente su
característica cola ahorquillada


CONSERVACIÓN
La población residente del Milano Real en España se estima en unas 1900-2700 parejas, lo que supone un declive de más del 40% respecto a las cifras de los años 70-80, con un claro bajón desde la década de 1990. La cifra de invernantes procedentes de Europa tampoco es muy alentadora: de 59.000 individuos en 1994 a unos 30.000 en la actualidad.

Como otras rapaces, entre sus principales amenazas están la pérdida de hábitat, las colisiones con tendidos eléctricos, el envenenamiento accidental (al alimentarse de roedores envenenados), y el más preocupante: el envenenamiento intencionado.

El hombre tiene la manía de culpar a otros de su ineptitud, y el Milano Real es otra víctima de esta forma de pensar. Entre los "motivos" que algunos esgrimen en contra de este ave, podemos encontrar a los que dicen que causan daños a la caza menor, privando de víctimas a los cazadores. Este hecho ha llevado a la colocación, por parte de algunos desalmados, de cebos envenenados con el único objetivo de cargarse a la competencia. Estos cebos afectan indiscriminadamente a aves rapaces y mamíferos, y pueden ser un riesgo incluso para los que llevan a su perro a pasear al monte.

La menor disponibilidad de carroña debido a la crisis de las "vacas locas", también ha jugado un importante papel en el descenso de la población del Milano Real. Afortunadamente, a partir del año 2011 se ha vuelto a permitir el abandono de reses muertas en el campo.





LA FOTO
Todas las fotos de esta entrada han sido realizadas en el hide de La Terreta de Photo Logistics.

Una de las grandes ayudas a la conservación de ésta y otras especies es el trabajo que hacen desde empresas como Photo Logistics, proporcionando una fuente regular de alimento en sus muladares y comederos.

Aunque se trata de una opción con un precio aparentemente elevado, vale la pena disfrutar de esta experiencia de vez en cuando. Además, al final acaba saliendo más económico (en tiempo y dinero) que realizar todo el proceso de seguimiento, preparación y prueba-error que conlleva fotografiar a muchas aves.


Las vistas desde una de las ventanas del hide (foto hecha con el móvil)

El hide de la Terreta está situado cerca de La Torre de Tamúrcia, un pequeño pueblo en las cercanías de Tremp (Lleida). Desde este hide se pueden fotografiar varias especies: Buitre Leonado, Quebrantahuesos, córvidos y ambos Milanos entre ellas.

Se trata de una construcción fija, con capacidad para cuatro personas, con literas, wc, mesa, sillas y algunas estanterías para dejar el equipo. Las ventanas están equipadas con vidrio espía para que las aves no puedan ver los movimientos que se producen en el interior. Normalmente la entrada se realiza la noche anterior para no molestar a las aves que pueda haber por la zona. A primera hora de la mañana colocan la carroña para atraer a las aves, y empieza la diversión.

Por seguridad hacia las aves, no se puede salir del hide hasta que no venga a recogernos el guía, a última hora de la tarde.

En mi visita en marzo de 2014 tuve la oportunidad de fotografiar todas las especies mencionadas anteriormente, siendo el Milano Real prácticamente el último en aparecer. Hizo varias pasadas mostrando sus capacidades de vuelo y apenas se posó un par de veces, pero suficiente para robarle alguna foto, entre ellas una de mis favoritas de ese día:





Todo el trabajo de empresas como Photo Logistics, Wild Watching Spain, Alpasín y similares, no sólo nos ayuda a conseguir grandes fotografías con una inversión relativamente pequeña, sobretodo ayudan a las especies protagonistas de esas fotografías, asegurándoles una fuente regular de alimento, lejos de venenos y escopetas.

lunes, 30 de marzo de 2015

Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)





EL PROTAGONISTA
El Cernícalo Vulgar es un pequeño falcónido con las alas puntiagudas y la cola estrecha, de unos 35-40cm de largo y 70-80cm de envergadura. Esta especie, como otras rapaces, presenta un gran dimorfismo sexual, siendo las hembras más grandes y robustas que los machos, con un peso medio para ellas de 190gr, mientras los machos rondan los 155gr.

El plumaje del macho en el dorso y las alas es de color pardo con manchas negras. Las partes inferiores son de color crema y también punteadas. La cabeza es de un tono grisáceo con unas marcadas bigoteras oscuras. La cola es gris con una gran franja negra en el extremo. En cambio, la hembra es de un color pardo uniforme, también moteado. Las bigoteras son menos visibles que en el macho. Los jóvenes son muy parecidos a las hembras hasta que realizan la primera muda.

El Cernícalo Vulgar, como otros parientes (Cernícalo Primilla, Patirrojo, Americano, etc...) recibe su nombre de su vuelo característico: cuando busca alimento es capaz de "cernirse" en el aire, manteniéndose en una posición estática y aleteando con fuerza mientras otea el terreno. En este vídeo se puede apreciar claramente esta técnica.



Macho en vuelo cernido y posterior picado. Delta del Llobregat.

Su alimentación se basa principalmente en pequeños roedores, grandes insectos, algunos reptiles y ocasionalmente otras aves. Mientras mantiene el vuelo cernido, si localiza a una posible presa se lanza en picado sobre ella, aprovechando el factor sorpresa. Como otras aves, regurgita las partes no digeribles de sus presas (pelo, huesos, etc.) en forma de unas pequeñas bolas llamadas egagrópilas. Gracias a la disección de las mismas, es posible ver de qué se ha estado alimentando el ave, siendo habitual ver cráneos y huesos de pequeños roedores y las partes más duras de algunos insectos.

Se trata de una especie residente, que ocupa toda la Península, ambos archipiélagos y Ceuta y Melilla. En invierno esta población se ve reforzada por los invernantes procedentes de otras partes de Europa.

Aunque no es muy exigente en cuanto a su hábitat preferido, es más fácil encontrarlo en grandes espacios abiertos, como cultivos, pastizales, dehesas o arrozales. También es frecuente observarlo cerca de ciudades y carreteras.

Para su reproducción tampoco es muy exigente, pudiendo nidificar en árboles, cortados rocosos, antenas, torres eléctricas, cajas nido, edificios, ruinas... La puesta se realiza a finales de marzo o principios de abril y consta de entre tres y seis huevos, que principalmente incubará la hembra durante unos 28 días, con ayuda esporádica del macho. Los jóvenes empiezan a volar al mes de vida, pero no se independizarán del todo hasta agosto o septiembre.



Ejemplar juvenil/hembra oculto entre las ramas de una higuera. Delta del Ebro.


CONSERVACIÓN
Como todas las otras rapaces, el Cernícalo Vulgar es una especie protegida durante todo el año, que además es muy valorada por el control que ejerce sobre las poblaciones de roedores en los cultivos.

La población española actual se calcula en unas 18.000 parejas, lo que supone un descenso importante respecto a años anteriores, en que se calculaban alrededor de 25.000-30.000 parejas.

Entre las amenazas a las que se tiene que enfrentar se encuentran la destrucción de su hábitat, el abandono de los medios tradicionales de cultivo, la caza ilegal y el expolio de sus nidos por supuestos "amantes" de la especie.

El Cernícalo Vulgar es tradicionalmente el ave indicada para la introducción a la cetrería (caza con rapaces) por su pequeño tamaño y facilidad de aprendizaje. Aunque no es difícil encontrar criadores especializados donde adquirirlo de forma legal, es común el típico desaprensivo que prefiere vaciar un nido de una pareja en libertad para vender los pollos en el mercado negro. Por este motivo, siempre es recomendable mantener un cierto "secretismo" en la ubicación de cualquier nido que podamos encontrar, para evitar visitas indeseadas.



Hembra en el límite de un arrozal. Delta del Ebro.

Al igual que otras aves de presa, también se tiene que enfrentar a una alta mortalidad debida a los atropellos, las colisiones con tendidos eléctricos y el envenenamiento.

En caso de localizar un nido, siempre hay que proceder con el máximo respeto a sus inquilinos, manteniendo una distancia de seguridad en la que se sientan cómodos y evitando al máximo cualquier molestia. Con un poco de paciencia y la distancia adecuada se puede disfrutar de los continuos vuelos de los padres para alimentar a sus pollos, e incluso los primeros vuelos de éstos.



Juvenil/hembra en las inmediaciones de su nido.
Delta del Ebro.


LA FOTO
Desde siempre me han llamado mucho la atención los sitios abandonados y la fauna que se puede encontrar en ellos, así que cuando encontré una caseta abandonada en medio de un arrozal en el Delta del Ebro, no pude resistir la tentación de entrar a echar un vistazo.

A medida que me acercaba, pude observar a un ejemplar que alzaba el vuelo desde una de las paredes y aterrizaba un poco más lejos, en los límites del arrozal, así que aproveché para hacerle alguna foto. Al rato se posó en una higuera cercana a la caseta, donde después de un buen rato buscándolo, pude hacer la foto que aparece más arriba.

Al volver a la caseta, totalmente en ruinas, pude ver en el suelo varias egagrópilas que indicaban que allí estaba pasando algo interesante... al acercarme para coger algunas, escuché algo que se escondía por encima de mi cabeza. Como no tenía muy claro lo que estaba pasando, decidí alejarme y observar.

Al cabo de un rato, volvió el ejemplar que se había asustado al principio, y se colocó en el que más tarde descubrí que era su posadero favorito. Se empezaron a oír sus típicos "chillidos" en el interior de la caseta, lo que indicaba que posiblemente se trataba de un nido en uso. Decidí dejarlos tranquilos y volver al día siguiente.

Al día siguiente, me acerqué de la forma más silenciosa que pude (lo que no impidió que la madre me volviera a ver y saliera disparada), y al asomar un poco la cabeza por la puerta, descubrí que habían otros tres ejemplares, ya con su plumaje de subadulto. Visto lo visto, tenía menos de un minuto para intentar hacer alguna foto, así que apunté a través de la puerta y disparé. Dos de los pollos se escondieron en cuanto oyeron el sonido del obturador, y el tercero subió al borde de la pared, dispuesto a salir volando al menor indicio de peligro. Avancé tres pasos y pude conseguir la que hasta el momento es mi foto favorita de un Cernícalo (abajo). Después de eso, me alejé y continué observando desde la distancia las idas y venidas de la madre.





Como hemos visto anteriormente, la mayoría (o la totalidad) de las amenazas a las que se enfrenta el Cernícalo Vulgar son provocadas por el ser humano, lo que nos convierte en directamente responsables de su futuro. Se trata de una especie muy valiosa por el control que ejerce sobre las poblaciones de ratones, topillos o langostas, así que entre todos deberíamos contribuir a su protección en la medida de lo posible, aunque simplemente sea teniendo en cuenta cómo proceder al localizar un nido para no provocarles molestias.