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lunes, 6 de julio de 2015

El hide de Can Teixó




Si hay algo realmente difícil de observar en su hábitat en este país, son los mamíferos. Obligados por la presión humana, la mayoría de especies ha ido trasladando su actividad a las horas nocturnas o crepusculares. Se han convertido en seres tan escurridizos que a veces la única manera de detectar su presencia en nuestros bosques es mediante la observación de sus huellas, restos de alimentación o las entradas a sus madrigueras.

Esta semana no escribiré sobre ninguna especie en concreto, prefiero contar mi experiencia en una instalación que me sorprendió muy gratamente: el hide de Can Teixó (Casa del Tejón), de Naturaprop.

Este hide (u observatorio) es una de las poquísimas excepciones a los hides de aves que podemos encontrar fácilmente en casi cualquier punto de nuestra geografía. Lo habitual es encontrar hides dedicados a aves rapaces, carroñeras o a aves forestales. Cuando hablamos de buscar mamíferos nocturnos en libertad y en su hábitat, la cosa se complica.



Qué es y dónde está
Naturaprop lo componen tres apasionados de la naturaleza que un día dijeron "por qué no?". El primero, Esteve Ginabreda, es ingeniero técnico electrónico, y se encarga de todo el montaje de luces, sensores y cámaras. Toni Llobet es un gran ilustrador y autor de libros y guías de naturaleza, y Xavier Puig es biólogo especialista en quirópteros.

El hide se encuentra en el bosque de Can Vidal, una explotación ganadera donde además podemos encontrar un alojamiento rural donde descansar en contacto directo con la naturaleza.

Entre Girona y Banyoles, en el pequeño pueblo de Sant Esteve de Guialbes es donde encontraremos la instalación, a algo más de una hora de camino desde Barcelona.

Además del hide de Can Teixó, muy cerca tienen el de Ca l'Astor (Casa del Azor), aunque éste no lo he probado... de momento.



Cómo funciona
Tenemos varias opciones a elegir según el tiempo que estemos dispuestos a estar dentro y lo que esperemos ver:

- Diurna: mañana o tarde (sirva éste vídeo como una pequeña muestra de los visitantes diurnos del hide)
- Anochecer: desde la tarde hasta aproximadamente medianoche, dependiendo de la presencia de animales. 
- Nocturna: tarde, toda la noche y mañana siguiente (ésta es la que disfruté y la que recomiendo)

También ofrecen la posibilidad de estancia nocturna en el hide y habitación en Mas Vidal para poder descansar en condiciones y reanudar las observaciones por la mañana.

Aunque el hide es amplio y cómodo, la estancia nocturna puede ser un poco dura (quince horas en mi caso), por lo que ésta opción es más recomendable para fotógrafos y observadores experimentados. En caso de necesidad, también tienen dos camas plegables, aunque no será fácil dormir sabiendo lo que puede pasar fuera en cualquier momento...



Lo que realmente llama la atención de este hide es la instalación (trabajadísima) de los sensores y el sistema de iluminación que se activa automáticamente cuando detecta la presencia de un animal. Incluso han puesto un despertador que te avisa si se encienden las luces mientras echas una cabezadita. También es posible regular la intensidad de la luz desde el interior del hide según necesidad, sea para fotografiar o simplemente para observar.


Especies a observar
Aquí viene la parte más interesante... la lista de visitantes habituales es enorme, y aunque a veces puede fallar alguno (recordemos que se trata de animales en libertad), la estancia no defrauda. En mi caso, pude disfrutar de la presencia de:

- Tejón (Meles meles) - 2 ejemplares
- Ardilla roja (Sciurus vulgaris) - al menos 2 ejemplares
- Arrendajo (Garrulus glandarius) - al menos 2 ejemplares
- Pico picapinos (Dendrocops major)
- Carbonero común (Parus major) - al menos tres adultos y 8 juveniles recién salidos del nido
- Cárabo común (Strix aluco) - un ejemplar de noche y de lejos. Tenían nido cerca del hide.
- Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) - un adulto y un juvenil
- Mirlo común (Turdus merula) - mínimo un macho y una hembra
- Pinzón vulgar (Fringilla coellebs) - al menos una pareja
- Gorrión común (Passer domesticus) / Gorrión molinero (Passer montanus) - varios ejemplares de ambas especies
- Chochín común (Troglodytes troglodytes) - un ejemplar se dejó ver fugazmente por la mañana
- Agateador europeo (Certhia brachydactyla) - un ejemplar. Había un nido justo al lado del hide al que incluso habían colocado una webcam, pero ya estaba vacío.
- Paloma torcaz (Columba palumbus)
- Herrerillo capuchino (Parus cristatus) - mínimo dos ejemplares
- Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)
- Estornino pinto (Sturnus vulgaris)
- un ratoncillo también asomó la cabeza, pero no me dio tiempo a identificarlo

Aunque en esa ocasión fallaron, también visitan habitualmente el hide:
- Zorro (Vulpes vulpes)
- Gineta (Genetta genetta) - posiblemente ahuyentada por los Cárabos, ya que según me comentó Esteve, no la dejaban acercarse mucho.
- otras aves forestales como el Picogordo, el Ruiseñor, el Mito, Currucas o Verderón.


Aproximadamente entré a las 19:30 (no pude llegar antes) y hasta las 21:00 estuve entretenido con las idas y venidas de las Ardillas y los Arrendajos, mientras una o dos nidadas de Carbonero se volvían locas con los cacahuetes que Esteve les había dejado en un comedero. El Agateador, Mirlos y Petirrojos también hicieron acto de presencia, y alguno aprovechó para darse un bañito de última hora.

Cuando pasaban exactamente 21 segundos de las 10 de la noche, apareció el primer Tejón, un abuelete al que le faltaba una oreja y le habían pegado un mordisco en la otra. Hizo una rápida aparición de dos minutos y volvió al cabo de media hora para estar, esta vez sí, 30 minutos rebuscando en los alrededores del hide la comida que Esteve había repartido estratégicamente. 
Sobre las 23:30 apareció otro ejemplar más joven y más atrevido que se acercó a menos de un palmo de la ventana. Estuvo aproximadamente 15 minutos, lo que fotográficamente hablando, da para mucho...
Hacia la 1:15 volvió a aparecer "el abuelo", esta vez más tranquilo... mucho más tranquilo: pude disfrutar de su presencia durante una hora. Tiempo de sobras para dejar la cámara a un lado y disfrutar del espectáculo.

En algún momento sobre las 4 de la mañana, cuando empezaba a dar alguna cabezada, se encendieron las luces pero no había ningún bicho a la vista. Resultó que un Cárabo pasó volando, activó los sensores y se posó en un árbol lejos del alcance de los focos.

A las 6 de la mañana, puntuales como un reloj, hicieron acto de presencia los Arrendajos, y poco después les siguieron las Ardillas, los Carboneros, Mirlos, Picapinos... en un continuo ir y venir buscando comida y, lo más entretenido y estético, bañándose en la charca.




Fotografía
Las condiciones no son fáciles, todo hay que decirlo. En la época en que fui (el 6 de junio, coincidiendo con la final de la Champions), a la hora que llegué apenas había luz natural (toda la instalación está en sombra, en medio del bosque) y por la mañana el sol directo empezaba a dar hacia las nueve.

Por la noche, el montaje de luces cumple perfectamente su función, tirando de ISO alta y velocidades de obturación relativamente bajas (el Tejón no es un bicho precisamente rápido de movimientos) es posible obtener muy buenas fotos, controlando el balance de blancos de nuestra cámara. 

No se necesitan grandes teleobjetivos para el Tejón, la mayoría de fotos las hice con el 70-200, incluso alguna con el 100mm macro aprovechando su mayor luminosidad (f/2,8). Para los pájaros pequeños como los Carboneros sí que es interesante disponer al menos de un 400mm, cuanto más luminoso mejor, porque a velocidades tan bajas más de una foto sale movida.




Por si fuera poco con su propio montaje, también te dan la opción de colocar tus flashes para obtener resultados más "personales". En mi caso preferí no utilizarlos y aprovechar sus luces, pero la próxima vez iré cargado con tres o cuatro flashes, pensando sobretodo en las aves de última hora de la tarde y primera de la mañana.


Conclusión
100% recomendable. Pienso repetir en cuanto pueda, a ver si esta vez la Gineta se decide a aparecer, ahora que el nido de los Cárabos está vacío.

La visita a este hide es muy recomendable a fotógrafos, observadores y amantes de la naturaleza en general, pero también a familias que quieran enseñar a sus hijos una pequeña muestra de toda la vida que hay en el bosque, para que aprendan a respetarlo desde bien pequeños. Eso sí, recordemos otra vez que se trata de animales salvajes y que es imprescindible hacer los mínimos movimientos y el menor ruido posible si no queremos asustarlos y que se marchen.

Recomiendo visitar su web, disfrutar con las fotos de su galería y hacerles una visita, seguro que no te arrepentirás.



Personalmente, me encanta esta iniciativa de la gente de Naturaprop, ya que es así como todos deberíamos disfrutar de los animales, sobretodo los niños: en su hábitat y con sus comportamientos normales, no encerrados tras los barrotes de un zoo, privados de lo más importante: su libertad.

lunes, 25 de mayo de 2015

Cuervo Común (Corvus corax)




EL PROTAGONISTA
Si la semana pasada hablaba sobre la Corneja Común, esta semana le toca a su primo mayor, el Cuervo (Corvus corax). 

Como su pariente de menor tamaño, el Cuervo se encuentra entre las aves más inteligentes del planeta, además de ser una de las más ligadas a la mitología y las creencias populares, tanto para bien como para mal.

El Cuervo Común es el representante más grande del orden de los paseriformes, que engloba a más de la mitad de las aves conocidas. Desde el Gorrión Común al Ave Lira (gran imitador de casi cualquier sonido, como podemos ver en este vídeo), pasando por la Golondrina Común o el Jilguero.

Fácilmente reconocible por su gran tamaño, que oscila entre los 55-65cm de longitud y cerca de 1,50m de envergadura, el Cuervo posee un pico grueso y fuerte que le distingue de la Corneja Común, que lo tiene más fino y estilizado. Su plumaje es totalmente negro con algún reflejo metalizado, y las alas grandes y acabadas en punta. La cola tiene forma de cuña. El vuelo es lento y pesado, con algunos aleteos intercalados con grandes planeos.





El Cuervo es el típico oportunista, que aprovecha casi cualquier cosa para alimentarse, desde semillas e insectos hasta carroña, incluyendo basura y pequeños animales.

Aunque es posible encontrarlo en gran variedad de hábitats, suele preferir zonas rocosas y escarpadas donde colocar su nido. En caso de no disponer de estas zonas, también puede anidar en árboles, torres eléctricas o edificios abandonados.



Cuervo reclamando su territorio en una cantera abandonada.
Collserola (Barcelona)


En la Península es un ave relativamente abundante y fácil de encontrar por todo el territorio, excepto en la Meseta sur y valle del Guadalquivir. También es escaso en las zonas más llanas de Murcia y Almería. En Galicia suelen acercarse mucho a los acantilados de la costa. En general, donde hayan zonas montañosas y abruptas, habrán cuervos casi con total seguridad. En Canarias se encuentra la subespecie canariensis, y en Ceuta y Melilla la tingitanus, caracterísica del norte de África.

Se trata de un ave sedentaria, que no suele realizar grandes desplazamientos, a excepción de los jóvenes en época de dispersión. En el norte de Europa, con la llegada del frío suelen desplazarse hacia el sur y el oeste.

Las parejas son para toda la vida, y el cortejo empieza en febrero, con grandes vuelos acrobáticos. El nido es una plataforma de ramas sobre la que colocan una capa de materiales suaves, como lana y plumas. La puesta, en marzo, constará de entre cuatro y seis huevos que la hembra incubará de 18 a 21 días en solitario. Ambos progenitores alimentarán a los pollos hasta que abandonen el nido sobre los 50 días, y seguirán haciéndolo meses después.



Cuervo esperando su turno para alimentarse en Mas de Bunyol



CONSERVACIÓN
Se calcula que en la Península Ibérica residen entre 60.000-90.000 parejas, lo que significa una drástica reducción en los últimos 40 años, debido principalmente al uso de venenos y la persecución por supuestos (y mayoritariamente infundados) daños a la caza, los cultivos y el ganado.


  • Mitología:

Como siempre digo, la primera forma de ayudar a una especie es conocerla, así que veamos algunos datos curiosos sobre los Cuervos y la Mitología. En más de una cultura el Cuervo no ha sido considerado un ave de mal agüero como lo es actualmente, sino todo lo contrario, llegando a considerarse dioses o mensajeros de los mismos.

Para los vikingos, el dios Odín tenía dos Cuervos como mascotas, Huginn y Muninn, que representaban el pensamiento y la memoria respectivamente. Odín los enviaba a sobrevolar el mundo para observarlo.
Muchos vikingos representaban al Cuervo en las velas de sus embarcaciones. Cuenta la leyenda que Ragnard Lodbrok usaba una bandera con un Cuervo grabado en ella; cuando la bandera ondeaba al viento significaba que ganaría la batalla, si colgaba sin movimiento, la perdería.





En la mitología griega, Apolo tenía a un Cuervo blanco al cuidado de su amada (y mortal) Corinis. En un descuido del animal, ella le fue infiel al hijo de Zeus. Cuando el Cuervo informó a Apolo de la infidelidad, éste lo quemó y su plumaje se volvió negro. Desde entonces el ave se convirtió en símbolo de las malas noticias: si un Cuervo sobrevolaba un rebaño, algún animal iba a morir, si volaba cerca de una casa, sus inquilinos tendrían mala suerte; si se oía graznar cerca, alguien iba a morir...

En el siglo XIX, con los Cuervos de la Torre de Londres alimentándose de los presos ejecutados, nació la leyenda que cuenta que si algún día desaparecieran los Cuervos de este emblemático edificio, caería todo el Imperio.

En la Biblia y algunos relatos hebreos se cuenta que Noé envió a una paloma y a un Cuervo en busca de tierra firme.

Para el budismo, el hogar del primer Dalai Lama fue atacado por unos ladrones poco después de su nacimiento, obligando a sus padres a huir. A su regreso, y esperando encontrar a su hijo asesinado, lo que encontraron fue al pequeño rodeado de cuervos que lo protegían.

Actualmente, se considera al Cuervo un ave de mal agüero (si en una película oímos su graznido, algo malo va a pasar). En algunos círculos también es considerado el guía del alma al otro mundo tras la muerte.

Además de la mitología, el Cuervo ha tenido su protagonismo en el cine y la literatura, como en la película "Los pájaros" de Hitchcock, el poema "El Cuervo" de Edgar Allan Poe, o el cómic de James O'Barr y posterior película "El Cuervo".



En primer término, Cuervo y Alimoche buscando entre los restos
que han dejado los buitres, al fondo. Mas de Bunyol



  • Inteligencia:

Como ya expliqué en la entrada sobre la Corneja Común, ambas especies son consideradas de las más inteligentes del mundo, compitiendo con aves como el Kea (Nestor notabilis), endémico de Nueva Zelanda y considerado el loro más inteligente del planeta.

En un paseo por Youtube podemos encontrar cientos de vídeos acerca de su inteligencia y su capacidad para resolver problemas, aunque la mayoría son de Cornejas (Crow) y hay que rebuscar un poco para encontrar de Cuervos (Raven). En este vídeo, por ejemplo, podemos ver a un Cuervo Africano haciendo algo que a muchos niños pequeños les cuesta aprender.

No tengo muy claro hasta qué punto es legal, pero también podemos encontrar un gran número de vídeos en que los cuervos son mascotas, directamente. Es destacable también la gran capacidad de vocalización e imitación de estas aves, como en este vídeo.


En Collserola (Barcelona) vive una pareja de cuervos en la
cantera abandonada de la foto anterior. Nunca había visto ninguno más,
hasta que un día, de repente, apareció este grupo con 13 individuos
sobrevolando la zona. Por la época, podría tratarse de un grupo de
 juveniles en fase de dispersión, porque nunca más los volví a ver.

LA FOTO
Excepto en las que se indica lo contrario, la mayoría de las fotos corresponden al hide de La Terreta, de Photo Logistics. En la entrada sobre el Milano Real expliqué el funcionamiento de esta instalación.

En una situación "natural", los córvidos serían los primeros en aparecer ante un cadáver, para alimentarse de las partes blandas del mismo, ya que sus picos, a pesar de ser fuertes, no les permiten desgarrar la piel de grandes animales. A la llegada de los Buitres, las aves más pequeñas pasan a un segundo plano para que éstos se encarguen de abrir el acceso a otras partes del animal. Cuando los buitres se han saciado, Cuervos, Cornejas, Alimoches y demás oportunistas aprovechan para alimentarse de los restos que han dejado "los mayores".

Este comportamiento hace que no sea muy fácil fotografiar a estas aves en un muladar, ya que los buitres adquieren todo el protagonismo y "los pequeños" se mantienen a cierta distancia esperando su momento. Por este motivo, esta es una de mis fotos favoritas, ya que podemos ver al cuervo relativamente de cerca esperando su turno para alimentarse:





Como diría el cuervo de Poe, "Nunca más"... Nunca más deberíamos ver a estas aves como algo oscuro y maligno, sino como lo que son, unos seres elegantes, majestuosos a su manera y, sobretodo, inteligentes.

lunes, 11 de mayo de 2015

Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)




EL PROTAGONISTA
El Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula) es un pequeño y confiado pajarillo muy fácil de ver en una salida al campo o en cualquier parque y jardín de nuestras ciudades, sobretodo en invierno. Con una longitud que ronda los 15cm y una envergadura de alrededor de 20cm, es una de nuestras pequeñas aves más fáciles de identificar.

Macho y hembra son idénticos, con una característica mancha anaranjada que ocupa toda la cara y parte del pecho. Las alas y parte superior son de color pardo-oliváceo y el vientre blancuzco. Los ejemplares juveniles son de un tono pardo moteado uniforme hasta la primera muda, a finales de verano.





Se trata de un ave insectívora, que atrapa la mayor parte de alimento en el suelo, en forma de hormigas, arañas o gusanos. En invierno añade a su dieta bayas y frutas, e incluso semillas que consigue en los comederos destinados a otras especies.

En la mitad sur de la Península suele anidar en bosques de ribera y de montaña, llegando a los 2.000m en Sierra Morena. En la mitad norte es menos exigente, aprovechando cualquier tipo de bosque, jardín o huerto, evitando zonas secas y con poca vegetación.

Dependiendo de su territorio de distribución, se comporta como un ave sedentaria o migratoria. En la Península, es habitual que los ejemplares que viven a mayor altitud se desplacen en invierno a cotas más bajas para protegerse del frío. En cambio, un gran número de ejemplares residentes en el norte de Europa migran hasta tierras más cálidas en los meses invernales.



Petirrojo en su hábitat típico. Collserola. 

El nido se compone principalmente de hojas, hierba y musgo, con el interior forrado de plumas, pelo y pequeñas raíces. Suele instalarlo a baja altura, en arbustos, oquedades naturales o la base de algunos árboles. Dependiendo de la altitud y la latitud a la que se encuentre, el Petirrojo Europeo puede empezar la cría entre marzo y mayo y finalizar en junio-julio.

La hembra pone entre cuatro y seis huevos que incubará en solitario durante 12-15 días, mientras es alimentada regularmente por el macho. Después de la eclosión ambos progenitores alimentarán y cuidarán a los pollos durante otros 12-15 días. Es frecuente que en el caso de realizarse una segunda puesta, el macho siga atendiendo a los pollos de la primera durante un tiempo.






CONSERVACIÓN
La población estimada en España es de entre 2-3 millones de parejas reproductoras, con una tendencia positiva. Este aumento de la población es probable que sea gracias a la reforestación natural fruto del abandono del campo.

De todas formas, al igual que otras aves insectívoras, su salud puede verse seriamente afectada por el uso de insecticidas químicos.

Al ser un ave relativamente confiada y curiosa, no es difícil conseguir un acercamiento cuando hay comida de por medio. Recuerdo que en un curso de rastreo en Montserrat tuvimos durante un buen rato a un Petirrojo paseando felizmente entre los pies de los presentes, a ver si pillaba alguna miga que cayera de los bocadillos.

Como muchas otras pequeñas aves insectívoras, en invierno puede tener dificultades para mantener una temperatura corporal adecuada, debido a la escasez de alimento. Es curioso ver en esa época a ejemplares que parecen más rechonchos de lo normal... es debido a que ahuecan sus plumas para crear una capa extra de aire caliente entre ellas.

La forma más fácil y agradecida de ayudarlo es con la colocación de comederos en nuestras terrazas y jardines. Suele ser una de las primeras especies en aparecer y, gracias a su carácter confiado, de las más fáciles de observar y fotografiar.

En la entrada dedicada al Herrerillo Capuchino ya expliqué cuál sería la forma correcta de preparar y mantener un comedero, si no lo leíste, puedes hacerlo aquí.





LA FOTO
Excepto en la que se indica lo contrario, todas las fotos han sido realizadas en el hide de Horta (Barcelona) de Photo Logistics.

La foto protagonista de esta sección está hecha en mi balcón, en una sesión de prueba con la magnífica barrera infrarroja AMJ, del gran Antonio Martinez

Después de varias visitas fugaces de un Petirrojo y un Colirrojo hembra, decidí colocar la barrera para probarla en plan casero, y acostumbrarme a su uso para ocasiones más "serias". La foto en si no tiene gran cosa, pero me encanta el detalle en las plumas y la postura del pájaro a punto de despegar.

Desgraciadamente, esa fue la primera y la última vez. En cuanto una familia de Tórtola Turca presente en el barrio descubrió la comida, llegaron y ahuyentaron a cualquier otro pájaro que intentara acercarse. A día de hoy, tres años después, aún las tengo cada día en mi balcón esperando su ración.

Utilicé dos flashes a baja potencia con el objetivo de congelar parcialmente el movimiento del ave, pero aprovechando la luz natural para que crease efecto de movimiento, aportando un poco de dinamismo a las fotos. Este método es realmente difícil, ya que cualquier movimiento del ave quedará reflejado en las fotos, pero cuando consigues lo que buscas da muy buen resultado.



1/200seg, f/6,3, ISO 160, Barrera IR y dos flashes

Aunque se trate de un ave relativamente abundante y confiada, no deja de ser un animal frágil al que hay que tratar con el respeto que se merece, y fotografiarlo siempre según el Código Ético de AEFONA, en el que el bienestar del sujeto siempre está por encima de conseguir "la foto".

lunes, 27 de abril de 2015

Milano Negro (Milvus migrans)





EL PROTAGONISTA
El Milano Negro (Milvus migrans) es una rapaz de tamaño medio con una silueta similar a su pariente el Milano Real (Milvus milvus), aunque algo más pequeño, más oscuro y con la cola menos ahorquillada que éste último. Su envergadura es de alrededor de 150cm, y unos 60cm de longitud. El peso oscila entre 750gr y 1kg.

Aunque a primera vista puede ser fácil confundirlos, el Milano negro es más oscuro, con la cabeza grisácea surcada de finas líneas verticales negras. Su silueta es algo menos estilizada, y su vuelo, aunque ágil, no iguala el dinamismo de su "primo". La cola es también más oscura y menos escotada que la del Milano Real.


En primer plano, ejemplar de Milano Negro.
Al fondo, Milano Real. Se puede apreciar
claramente la diferencia en la coloración.

Un rasgo que sí comparten ambas especies, es la falta de especialización en su alimentación. El Milano Negro tampoco es un buen cazador, y muestra preferencia por presas enfermas o heridas, además de ser visitante habitual en basureros, granjas o muladares. Otra fuente de alimento común para esta especie son los peces muertos o envenenados flotando en superficie. También es habitual su presencia sobrevolando carreteras, a la búsqueda de animales atropellados.

Es un ave presente en gran variedad de hábitats, pero prefiere los cercanos a zonas húmedas (ríos, lagos, embalses...). En época reproductora buscará áreas arboladas donde situar su nido, aunque siempre cerca de grandes zonas abiertas donde buscar alimento.





Presente en gran parte de Europa, África, Asia y Oceanía, en la Península se trata de un visitante estival, que aprovecha su estancia para reproducirse. Su distribución abarca gran parte de la Península, siendo menos frecuente en el área mediterránea y ausente en ambos archipiélagos. La llegada desde África se produce a partir de febrero. En agosto empiezan a abandonar las zonas de reproducción para dirigirse nuevamente hacia el sur, pudiéndose avistar grandes concentraciones de hasta 50.000 ejemplares en el Estrecho de Gibraltar (en este vídeo se pueden ver miles de ellos en ruta migratoria a través de Israel). Hay constancia de algunos ejemplares que se quedan a pasar el invierno en zonas de Extremadura y Andalucía, mezclándose en las colonias de Milano Real.

Es una especie gregaria, y suele anidar en colonias más o menos grandes, generalmente en árboles, aunque también pueden ocupar zonas rocosas. A su vuelta de África, el macho prepara el nido para la llegada de la hembra, donde ésta última incubará en solitario entre dos y cinco huevos durante aproximadamente 32 días. Mientras ella incuba, el macho se encarga del alimento y la defensa. Los pollos completan su plumaje aproximadamente al mes y medio de vida, cuando empezarán a practicar el vuelo en los alrededores del nido, aunque aún permanecerán un tiempo cerca.






CONSERVACIÓN
La población estimada en España es de unas 10.000 parejas, con una mayor densidad en Extremadura y Castilla y León. Además, se calcula que más de un 50% de los ejemplares presentes en la Península son adultos inmaduros o sin pareja, sumando un número total de aproximadamente 40.000 aves.

Entre las amenazas a las que deben enfrentarse, el veneno es la más preocupante, además de las colisiones con tendidos eléctricos. Otras amenazas importantes son la pérdida de hábitat, la mayor dificultad para encontrar alimento, o los atropellos al alimentarse de animales muertos en la carretera.

El envenenamiento intencionado es una actividad ilegal y que perjudica gravemente a muchas especies, tanto de aves como de mamíferos, y entre otras iniciativas, hay que destacar la lucha del Proyecto Life+ VeneNo, creado para intentar reducir el uso de cebos envenenados en España, a través de diferentes iniciativas como formación, denuncia, vigilancia e información a la sociedad de las consecuencias de esta práctica.
En caso de encontrar en el campo un animal o un cebo envenenado, es muy importante no tocar ni mover nada, y contactar con el teléfono gratuito SOS Veneno, 900713182, donde te informarán de qué hacer. También sería conveniente llamar a los forestales de la zona.

Recordemos que es un asunto que no sólo afecta a la fauna salvaje, nuestras mascotas también pueden tener acceso a un cebo envenenado, con el riesgo que conlleva para su vida. En este caso, lo mejor es acudir al veterinario lo antes posible y denunciar el caso ante las autoridades.






LA FOTO
Todas las fotos han sido realizadas en el hide de La Terreta de Photo Logistics.

En la entrada del Milano Real ya expliqué el funcionamiento y las características del hide (si no la leíste, puedes hacerlo aquí), así que esta vez no tengo gran cosa que contar.

La mayor dificultad aquél día fueron los cambios en la luz (en un momento pasaba de hacer un sol primaveral a amenazar tormenta de las grandes, y al revés), y estar atento a todos los movimientos que se producían en el exterior, ya que disfrutamos de la presencia de varias especies, y al mínimo despiste perdías alguna.

Los vuelos del Milano Negro fueron más escasos y cortos que los del Real, pero acabaré con una de las pocas imágenes en vuelo que pude captar de esta bonita rapaz:






Como vimos en la anterior entrada, ambos Milanos se tienen que enfrentar a las mismas amenazas, al igual que innumerables especies de rapaces que mueren a diario por causas directamente relacionadas con nuestra actividad. Tenemos que ser conscientes de las consecuencias de nuestras acciones sobre el entorno y la vida salvaje.

lunes, 20 de abril de 2015

Milano Real (Milvus milvus)






EL PROTAGONISTA
El Milano Real es una de las rapaces más elegantes de España. Similar al Milano Negro, se distingue de este último por su silueta más estilizada, su coloración pardo-rojiza y la cabeza grisácea. Con una longitud de unos 70cm, una envergadura de entre 170-190cm y un peso entre 900-1200gr, se trata de una rapaz de tamaño medio.

Su silueta en vuelo es prácticamente inconfundible, con la cola claramente ahorquillada, sus largas alas con una visible zona más clara y la agilidad de sus movimientos. Los ejemplares juveniles son muy parecidos a los adultos, aunque con una coloración más uniforme y sin el color gris de la cabeza.

La principal característica de su alimentación es la gran falta de especialización de la que hace gala. No se trata de un gran cazador, y se decanta por pequeños animales inexpertos, heridos o enfermos, además de reptiles, anfibios, insectos y carroña. Es un visitante frecuente en granjas, muladares, vertederos y en general cualquier fuente de alimento "fácil". También es fácil observarlo sobrevolando las carreteras a media y baja altura, en busca de algún animal atropellado.





Habita en bosques a baja altitud, con zonas abiertas cercanas para buscar alimento. Los ejemplares invernantes prefieren zonas más abiertas, en ocasiones cerca del ser humano. Al final del día, gran número de aves se concentra en los dormideros para pasar la noche, generalmente en pinares y bosques de ribera.

El Milano Real es un ave residente, que podemos encontrar en gran parte de la Península durante todo el año. Es habitual en Aragón, Navarra, Castilla y León, Extremadura y parte de Andalucía, y prácticamente ausente en Galicia, la costa cantábrica y costa mediterránea. La población de Baleares se encuentra en peligro de extinción, y en Canarias se extinguió en la década de 1970. En invierno, a la población residente se le suma una gran cantidad de ejemplares procedentes de otros países de Europa.

A principios de primavera se consolidan las parejas mediante vuelos acrobáticos en los que realizan grandes picados y persecuciones. El nido lo sitúan en los árboles, a gran altura sobre el suelo. Se trata de una plataforma tosca a base de ramitas y algún material suave, como hierba o lana. También suelen reutilizar nidos de córvidos. La puesta consta de entre dos y cinco huevos de color blanco moteado, que la hembra incubará durante unos 30 días en solitario con alguna ayuda esporádica del macho. Durante las primeras dos semanas de vida, la hembra alimenta a los pollos con las aportaciones del macho. Después, ambos progenitores se dedicarán a la búsqueda de presas. Hacia los 45 días los pollos empiezan a hacer pequeñas excursiones alrededor del nido, que abandonarán definitivamente varias semanas después.


Ejemplar en vuelo. Se puede apreciar claramente su
característica cola ahorquillada


CONSERVACIÓN
La población residente del Milano Real en España se estima en unas 1900-2700 parejas, lo que supone un declive de más del 40% respecto a las cifras de los años 70-80, con un claro bajón desde la década de 1990. La cifra de invernantes procedentes de Europa tampoco es muy alentadora: de 59.000 individuos en 1994 a unos 30.000 en la actualidad.

Como otras rapaces, entre sus principales amenazas están la pérdida de hábitat, las colisiones con tendidos eléctricos, el envenenamiento accidental (al alimentarse de roedores envenenados), y el más preocupante: el envenenamiento intencionado.

El hombre tiene la manía de culpar a otros de su ineptitud, y el Milano Real es otra víctima de esta forma de pensar. Entre los "motivos" que algunos esgrimen en contra de este ave, podemos encontrar a los que dicen que causan daños a la caza menor, privando de víctimas a los cazadores. Este hecho ha llevado a la colocación, por parte de algunos desalmados, de cebos envenenados con el único objetivo de cargarse a la competencia. Estos cebos afectan indiscriminadamente a aves rapaces y mamíferos, y pueden ser un riesgo incluso para los que llevan a su perro a pasear al monte.

La menor disponibilidad de carroña debido a la crisis de las "vacas locas", también ha jugado un importante papel en el descenso de la población del Milano Real. Afortunadamente, a partir del año 2011 se ha vuelto a permitir el abandono de reses muertas en el campo.





LA FOTO
Todas las fotos de esta entrada han sido realizadas en el hide de La Terreta de Photo Logistics.

Una de las grandes ayudas a la conservación de ésta y otras especies es el trabajo que hacen desde empresas como Photo Logistics, proporcionando una fuente regular de alimento en sus muladares y comederos.

Aunque se trata de una opción con un precio aparentemente elevado, vale la pena disfrutar de esta experiencia de vez en cuando. Además, al final acaba saliendo más económico (en tiempo y dinero) que realizar todo el proceso de seguimiento, preparación y prueba-error que conlleva fotografiar a muchas aves.


Las vistas desde una de las ventanas del hide (foto hecha con el móvil)

El hide de la Terreta está situado cerca de La Torre de Tamúrcia, un pequeño pueblo en las cercanías de Tremp (Lleida). Desde este hide se pueden fotografiar varias especies: Buitre Leonado, Quebrantahuesos, córvidos y ambos Milanos entre ellas.

Se trata de una construcción fija, con capacidad para cuatro personas, con literas, wc, mesa, sillas y algunas estanterías para dejar el equipo. Las ventanas están equipadas con vidrio espía para que las aves no puedan ver los movimientos que se producen en el interior. Normalmente la entrada se realiza la noche anterior para no molestar a las aves que pueda haber por la zona. A primera hora de la mañana colocan la carroña para atraer a las aves, y empieza la diversión.

Por seguridad hacia las aves, no se puede salir del hide hasta que no venga a recogernos el guía, a última hora de la tarde.

En mi visita en marzo de 2014 tuve la oportunidad de fotografiar todas las especies mencionadas anteriormente, siendo el Milano Real prácticamente el último en aparecer. Hizo varias pasadas mostrando sus capacidades de vuelo y apenas se posó un par de veces, pero suficiente para robarle alguna foto, entre ellas una de mis favoritas de ese día:





Todo el trabajo de empresas como Photo Logistics, Wild Watching Spain, Alpasín y similares, no sólo nos ayuda a conseguir grandes fotografías con una inversión relativamente pequeña, sobretodo ayudan a las especies protagonistas de esas fotografías, asegurándoles una fuente regular de alimento, lejos de venenos y escopetas.