lunes, 27 de abril de 2015

Milano Negro (Milvus migrans)





EL PROTAGONISTA
El Milano Negro (Milvus migrans) es una rapaz de tamaño medio con una silueta similar a su pariente el Milano Real (Milvus milvus), aunque algo más pequeño, más oscuro y con la cola menos ahorquillada que éste último. Su envergadura es de alrededor de 150cm, y unos 60cm de longitud. El peso oscila entre 750gr y 1kg.

Aunque a primera vista puede ser fácil confundirlos, el Milano negro es más oscuro, con la cabeza grisácea surcada de finas líneas verticales negras. Su silueta es algo menos estilizada, y su vuelo, aunque ágil, no iguala el dinamismo de su "primo". La cola es también más oscura y menos escotada que la del Milano Real.


En primer plano, ejemplar de Milano Negro.
Al fondo, Milano Real. Se puede apreciar
claramente la diferencia en la coloración.

Un rasgo que sí comparten ambas especies, es la falta de especialización en su alimentación. El Milano Negro tampoco es un buen cazador, y muestra preferencia por presas enfermas o heridas, además de ser visitante habitual en basureros, granjas o muladares. Otra fuente de alimento común para esta especie son los peces muertos o envenenados flotando en superficie. También es habitual su presencia sobrevolando carreteras, a la búsqueda de animales atropellados.

Es un ave presente en gran variedad de hábitats, pero prefiere los cercanos a zonas húmedas (ríos, lagos, embalses...). En época reproductora buscará áreas arboladas donde situar su nido, aunque siempre cerca de grandes zonas abiertas donde buscar alimento.





Presente en gran parte de Europa, África, Asia y Oceanía, en la Península se trata de un visitante estival, que aprovecha su estancia para reproducirse. Su distribución abarca gran parte de la Península, siendo menos frecuente en el área mediterránea y ausente en ambos archipiélagos. La llegada desde África se produce a partir de febrero. En agosto empiezan a abandonar las zonas de reproducción para dirigirse nuevamente hacia el sur, pudiéndose avistar grandes concentraciones de hasta 50.000 ejemplares en el Estrecho de Gibraltar (en este vídeo se pueden ver miles de ellos en ruta migratoria a través de Israel). Hay constancia de algunos ejemplares que se quedan a pasar el invierno en zonas de Extremadura y Andalucía, mezclándose en las colonias de Milano Real.

Es una especie gregaria, y suele anidar en colonias más o menos grandes, generalmente en árboles, aunque también pueden ocupar zonas rocosas. A su vuelta de África, el macho prepara el nido para la llegada de la hembra, donde ésta última incubará en solitario entre dos y cinco huevos durante aproximadamente 32 días. Mientras ella incuba, el macho se encarga del alimento y la defensa. Los pollos completan su plumaje aproximadamente al mes y medio de vida, cuando empezarán a practicar el vuelo en los alrededores del nido, aunque aún permanecerán un tiempo cerca.






CONSERVACIÓN
La población estimada en España es de unas 10.000 parejas, con una mayor densidad en Extremadura y Castilla y León. Además, se calcula que más de un 50% de los ejemplares presentes en la Península son adultos inmaduros o sin pareja, sumando un número total de aproximadamente 40.000 aves.

Entre las amenazas a las que deben enfrentarse, el veneno es la más preocupante, además de las colisiones con tendidos eléctricos. Otras amenazas importantes son la pérdida de hábitat, la mayor dificultad para encontrar alimento, o los atropellos al alimentarse de animales muertos en la carretera.

El envenenamiento intencionado es una actividad ilegal y que perjudica gravemente a muchas especies, tanto de aves como de mamíferos, y entre otras iniciativas, hay que destacar la lucha del Proyecto Life+ VeneNo, creado para intentar reducir el uso de cebos envenenados en España, a través de diferentes iniciativas como formación, denuncia, vigilancia e información a la sociedad de las consecuencias de esta práctica.
En caso de encontrar en el campo un animal o un cebo envenenado, es muy importante no tocar ni mover nada, y contactar con el teléfono gratuito SOS Veneno, 900713182, donde te informarán de qué hacer. También sería conveniente llamar a los forestales de la zona.

Recordemos que es un asunto que no sólo afecta a la fauna salvaje, nuestras mascotas también pueden tener acceso a un cebo envenenado, con el riesgo que conlleva para su vida. En este caso, lo mejor es acudir al veterinario lo antes posible y denunciar el caso ante las autoridades.






LA FOTO
Todas las fotos han sido realizadas en el hide de La Terreta de Photo Logistics.

En la entrada del Milano Real ya expliqué el funcionamiento y las características del hide (si no la leíste, puedes hacerlo aquí), así que esta vez no tengo gran cosa que contar.

La mayor dificultad aquél día fueron los cambios en la luz (en un momento pasaba de hacer un sol primaveral a amenazar tormenta de las grandes, y al revés), y estar atento a todos los movimientos que se producían en el exterior, ya que disfrutamos de la presencia de varias especies, y al mínimo despiste perdías alguna.

Los vuelos del Milano Negro fueron más escasos y cortos que los del Real, pero acabaré con una de las pocas imágenes en vuelo que pude captar de esta bonita rapaz:






Como vimos en la anterior entrada, ambos Milanos se tienen que enfrentar a las mismas amenazas, al igual que innumerables especies de rapaces que mueren a diario por causas directamente relacionadas con nuestra actividad. Tenemos que ser conscientes de las consecuencias de nuestras acciones sobre el entorno y la vida salvaje.

lunes, 20 de abril de 2015

Milano Real (Milvus milvus)






EL PROTAGONISTA
El Milano Real es una de las rapaces más elegantes de España. Similar al Milano Negro, se distingue de este último por su silueta más estilizada, su coloración pardo-rojiza y la cabeza grisácea. Con una longitud de unos 70cm, una envergadura de entre 170-190cm y un peso entre 900-1200gr, se trata de una rapaz de tamaño medio.

Su silueta en vuelo es prácticamente inconfundible, con la cola claramente ahorquillada, sus largas alas con una visible zona más clara y la agilidad de sus movimientos. Los ejemplares juveniles son muy parecidos a los adultos, aunque con una coloración más uniforme y sin el color gris de la cabeza.

La principal característica de su alimentación es la gran falta de especialización de la que hace gala. No se trata de un gran cazador, y se decanta por pequeños animales inexpertos, heridos o enfermos, además de reptiles, anfibios, insectos y carroña. Es un visitante frecuente en granjas, muladares, vertederos y en general cualquier fuente de alimento "fácil". También es fácil observarlo sobrevolando las carreteras a media y baja altura, en busca de algún animal atropellado.





Habita en bosques a baja altitud, con zonas abiertas cercanas para buscar alimento. Los ejemplares invernantes prefieren zonas más abiertas, en ocasiones cerca del ser humano. Al final del día, gran número de aves se concentra en los dormideros para pasar la noche, generalmente en pinares y bosques de ribera.

El Milano Real es un ave residente, que podemos encontrar en gran parte de la Península durante todo el año. Es habitual en Aragón, Navarra, Castilla y León, Extremadura y parte de Andalucía, y prácticamente ausente en Galicia, la costa cantábrica y costa mediterránea. La población de Baleares se encuentra en peligro de extinción, y en Canarias se extinguió en la década de 1970. En invierno, a la población residente se le suma una gran cantidad de ejemplares procedentes de otros países de Europa.

A principios de primavera se consolidan las parejas mediante vuelos acrobáticos en los que realizan grandes picados y persecuciones. El nido lo sitúan en los árboles, a gran altura sobre el suelo. Se trata de una plataforma tosca a base de ramitas y algún material suave, como hierba o lana. También suelen reutilizar nidos de córvidos. La puesta consta de entre dos y cinco huevos de color blanco moteado, que la hembra incubará durante unos 30 días en solitario con alguna ayuda esporádica del macho. Durante las primeras dos semanas de vida, la hembra alimenta a los pollos con las aportaciones del macho. Después, ambos progenitores se dedicarán a la búsqueda de presas. Hacia los 45 días los pollos empiezan a hacer pequeñas excursiones alrededor del nido, que abandonarán definitivamente varias semanas después.


Ejemplar en vuelo. Se puede apreciar claramente su
característica cola ahorquillada


CONSERVACIÓN
La población residente del Milano Real en España se estima en unas 1900-2700 parejas, lo que supone un declive de más del 40% respecto a las cifras de los años 70-80, con un claro bajón desde la década de 1990. La cifra de invernantes procedentes de Europa tampoco es muy alentadora: de 59.000 individuos en 1994 a unos 30.000 en la actualidad.

Como otras rapaces, entre sus principales amenazas están la pérdida de hábitat, las colisiones con tendidos eléctricos, el envenenamiento accidental (al alimentarse de roedores envenenados), y el más preocupante: el envenenamiento intencionado.

El hombre tiene la manía de culpar a otros de su ineptitud, y el Milano Real es otra víctima de esta forma de pensar. Entre los "motivos" que algunos esgrimen en contra de este ave, podemos encontrar a los que dicen que causan daños a la caza menor, privando de víctimas a los cazadores. Este hecho ha llevado a la colocación, por parte de algunos desalmados, de cebos envenenados con el único objetivo de cargarse a la competencia. Estos cebos afectan indiscriminadamente a aves rapaces y mamíferos, y pueden ser un riesgo incluso para los que llevan a su perro a pasear al monte.

La menor disponibilidad de carroña debido a la crisis de las "vacas locas", también ha jugado un importante papel en el descenso de la población del Milano Real. Afortunadamente, a partir del año 2011 se ha vuelto a permitir el abandono de reses muertas en el campo.





LA FOTO
Todas las fotos de esta entrada han sido realizadas en el hide de La Terreta de Photo Logistics.

Una de las grandes ayudas a la conservación de ésta y otras especies es el trabajo que hacen desde empresas como Photo Logistics, proporcionando una fuente regular de alimento en sus muladares y comederos.

Aunque se trata de una opción con un precio aparentemente elevado, vale la pena disfrutar de esta experiencia de vez en cuando. Además, al final acaba saliendo más económico (en tiempo y dinero) que realizar todo el proceso de seguimiento, preparación y prueba-error que conlleva fotografiar a muchas aves.


Las vistas desde una de las ventanas del hide (foto hecha con el móvil)

El hide de la Terreta está situado cerca de La Torre de Tamúrcia, un pequeño pueblo en las cercanías de Tremp (Lleida). Desde este hide se pueden fotografiar varias especies, Buitre Leonado, Quebrantahuesos, córvidos y ambos Milanos entre ellas.

Se trata de una construcción fija, con capacidad para cuatro personas, con literas, wc, mesa, sillas y algunas estanterías para dejar el equipo. Las ventanas están equipadas con vidrio espía para que las aves no puedan ver los movimientos que se producen en el interior. Normalmente la entrada se realiza la noche anterior para no molestar a las aves que pueda haber por la zona. A primera hora de la mañana colocan la carroña para atraer a las aves, y empieza la diversión.

Por seguridad hacia las aves, no se puede salir del hide hasta que no venga a recogernos el guía, a última hora de la tarde.

En mi visita en marzo de 2014 tuve la oportunidad de fotografiar todas las especies mencionadas anteriormente, siendo el Milano Real prácticamente el último en aparecer. Hizo varias pasadas mostrando sus capacidades de vuelo y apenas se posó un par de veces, pero suficiente para robarle alguna foto, entre ellas una de mis favoritas de ese día:





Todo el trabajo de empresas como Photo Logistics, Wild Watching Spain, Alpasín y similares, no sólo nos ayuda a conseguir grandes fotografías con una inversión relativamente pequeña, sobretodo ayudan a las especies protagonistas de esas fotografías, asegurándoles una fuente regular de alimento, lejos de venenos y escopetas.

martes, 7 de abril de 2015

Culebra de agua (Natrix maura)





EL PROTAGONISTA
La Culebra de agua, también llamada Culebra Viperina, es una culebra de tamaño medio, que ronda los 50cm de longitud, aunque puede llegar a los 80cm y vivir entre 15-20 años. Su coloración es muy variable, generalmente de un tono oliváceo con manchas en el lomo que pueden llegar a formar un zigzag en algunos ejemplares. También podemos encontrar variantes con tonos rojizos o marrón amarillento. La cabeza es de forma triangular y bien diferenciada del cuerpo, lo que a ojos inexpertos puede confundirla con una víbora.

Además de su coloración o la forma de su cabeza, la Culebra de agua comparte con la víbora su forma de defenderse: imita la postura de ataque de la víbora e incluso puede simular un ataque, aunque no suele llegar a abrir la boca, y mucho menos morder. Pero hasta ahí llegan las similitudes, ya que a diferencia de la víbora, la Culebra de agua no es venenosa.



Ejemplar juvenil en actitud defensiva. Delta del Ebro.

La Culebra de agua, como su nombre indica, es una especie firmemente ligada al líquido elemento. La podemos encontrar en ríos, charcas, lagunas, grandes humedales, abrevaderos... No es difícil verla fuera del agua, pero siempre cerca de ella.

Se distribuye por prácticamente toda la Península Ibérica, excepto algunas zonas de Galicia y el Cantábrico, o áreas especialmente áridas y con escasez de zonas húmedas.

Su alimentación se basa principalmente en peces y anfibios, aunque no desaprovechará la oportunidad de cazar algún pequeño reptil o micromamífero. Los ejemplares más jóvenes suelen alimentarse de invertebrados acuáticos y renacuajos, aumentando el tamaño de las presas a medida que van creciendo.

La hembra, dependiendo de su tamaño, pone entre tres y veinte huevos a principios de verano, que eclosionarán a los 45 días. 

Entre octubre y marzo, la Culebra de agua se refugia del frío en cuevas o galerías, aunque es posible que salga en días especialmente calurosos. En primavera y otoño su periodo de actividad se produce principalmente en las horas centrales del día, las más calurosas, mientras que en verano prefiere moverse al amanecer o atardecer.



Ejemplar adulto tomando el sol en una roca. Se puede apreciar la
forma ligeramente triangular de su cabeza. Montsec.


CONSERVACIÓN
La Culebra de agua es posiblemente la serpiente más abundante de la Península Ibérica, aunque en los últimos años se está viendo amenazada por los cambios producidos en su hábitat, además de los atropellos.

Otra amenaza a la que se suele enfrentar es al desconocimiento. Su parecido con algunas especies de víboras puede llevar a algunos a creer que se encuentran ante un animal peligroso y que deben matarlo. Pero, como comentaba antes, el parecido sólo es a nivel estético y en algunos rasgos de comportamiento. La Culebra de agua NO ES VENENOSA, se trata de un animal totalmente inofensivo.

Cuando nos encontremos una serpiente no debemos pensar en ella como un animal malvado que no tiene otra cosa que hacer que atacarnos. Como todos los animales, las serpientes temen al ser humano, y en cuanto notan nuestra presencia su primer impulso es refugiarse lejos de nuestro alcance. Y también como en otros animales, cuando se produce un incidente, normalmente es por nuestra culpa, por taparle la ruta de escape o molestar más de lo debido.



Ejemplar juvenil. Delta del Ebro.

Algunas claves para diferenciar las víboras de las culebras son muy simples, veamos algunos ejemplos:

  • La pupila: las culebras tienen la pupila circular, como nosotros, mientras que las víboras la tienen vertical, como los gatos.
  • El tamaño: este punto es muy relativo, porque entre una culebra joven y una víbora puede no haber una gran diferencia... pero si te encuentras una serpiente de un metro y medio de largo, no es una víbora.
  • La cabeza: en general, en la mayoría de culebras no existe una gran diferencia de tamaño entre la cabeza y el "cuello". Las víboras tienen la cabeza triangular y claramente definida.
  • Las escamas: en general, la piel de las víboras es más rugosa. Además, las escamas de la cabeza presentan un tamaño uniforme y similar a las del resto del cuerpo. En la cabeza de las culebras se pueden apreciar claramente grupos de escamas de diferente tamaño, en algunos casos muy superiores a las del resto del cuerpo.

Estas claves no son totalmente exactas, pero pueden servirnos en caso de duda. Sólo se contemplan las especies autóctonas que podemos encontrar en la Península, cualquier especie exótica escapada o abandonada sería un caso aparte.

De todas formas, mi consejo es que, en caso de duda, se mantengan las distancias.


Dos ejemplares tomando el sol. Montsec


LA FOTO
La Culebra de agua siempre ha sido una de mis serpientes favoritas, y de las que más problemas había tenido para fotografiar. Al ser una especie acuática, casi siempre que localizaba alguna era en el agua, se sumergía y no volvía a verla.

En este caso, un poco (bastante) de paciencia, un acercamiento paulatino y una buena dosis de suerte ayudaron a conseguir la imagen que buscaba.

En los límites del PN de la Serra de Montsant, en un vado en el río Montsant, había dos ejemplares adultos tomando el sol en una roca. Evidentemente, al primer acercamiento se fueron directas al agua. Decidí alejarme a ver qué pasaba y una de ellas volvió a "su" roca. De la otra ni rastro.

Cuando volví a acercarme, esta vez muy lentamente, pareció soportar mi presencia y dejarme hacer alguna foto mientras tomaba el sol (primera foto de esta entrada). Entretanto, otro ejemplar mucho más pequeño intentaba subir a la misma roca. Pensando que habrían problemas, esperé a ver qué pasaba. No pasó nada, la pequeña subió y tomaron el sol juntas.

El otro ejemplar que había "desaparecido" se quedó en el agua, escondida entre las rocas, mientras acechaba a algunos pececillos que pasaban cerca. Se movía con la corriente y parecía una planta o una rama. Buen camuflaje.

Decidí cambiar de sitio e intentar meter en el encuadre las dos pequeñas cascadas que rodeaban la roca, además de ocultarme un poco entre la vegetación. Quería hacer una exposición un poco larga, lo justo para dar un aspecto sedoso al agua de las cascadas, pero era mediodía y la luz no ayudaba, ya que la exposición más larga que me permitía era de 1/250seg a f5,6 e ISO250. Además, las serpientes se movían mínimamente, lo justo para salir desenfocadas. Para rematar, sólo podía usar teleobjetivo, porque si me acercaba un paso más, desaparecían.

Finalmente opté por acoplar un filtro ND de 6 pasos al tele, tirar de un diafragma "demasiado" cerrado y un toquecito de flash para congelar los mínimos movimientos de las serpientes. La principal dificultad al intentar una larga exposición con una luz tan dura era no sobreexponer la zona de espuma del agua. Tras un buen rato de prueba y error, conseguí exactamente lo que buscaba, aunque con una exposición forzada al límite. La foto no es tan bonita ni tan colorida como la anterior, pero acabar inmortalizando a los tres ejemplares en la misma roca y con las cascadas era justamente lo que pretendía:


0,3seg, f20, ISO50, Filtro ND6 y un toque de flash. Montsec.

Hacer una foto a una serpiente en general no es fácil, ya que es un animal rápido y escurridizo, y en algunos casos venenoso, que no te permite acercarte tanto como te gustaría... Pero con respeto, manteniendo las distancias y una buena dosis de paciencia, todo es posible. Y aquí sigo, entero. Nunca me han atacado ni me han mordido, nunca me he sentido "en peligro" en su presencia. Dejemos de ver a las serpientes como unas alimañas a las que hay que erradicar, ya que entre otras cosas, tanto víboras como culebras son grandes controladoras de las poblaciones de roedores y otras especies consideradas "plagas".