lunes, 30 de marzo de 2015

Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)





EL PROTAGONISTA
El Cernícalo Vulgar es un pequeño falcónido con las alas puntiagudas y la cola estrecha, de unos 35-40cm de largo y 70-80cm de envergadura. Esta especie, como otras rapaces, presenta un gran dimorfismo sexual, siendo las hembras más grandes y robustas que los machos, con un peso medio para ellas de 190gr, mientras los machos rondan los 155gr.

El plumaje del macho en el dorso y las alas es de color pardo con manchas negras. Las partes inferiores son de color crema y también punteadas. La cabeza es de un tono grisáceo con unas marcadas bigoteras oscuras. La cola es gris con una gran franja negra en el extremo. En cambio, la hembra es de un color pardo uniforme, también moteado. Las bigoteras son menos visibles que en el macho. Los jóvenes son muy parecidos a las hembras hasta que realizan la primera muda.

El Cernícalo Vulgar, como otros parientes (Cernícalo Primilla, Patirrojo, Americano, etc...) recibe su nombre de su vuelo característico: cuando busca alimento es capaz de "cernirse" en el aire, manteniéndose en una posición estática y aleteando con fuerza mientras otea el terreno. En este vídeo se puede apreciar claramente esta técnica.



Macho en vuelo cernido y posterior picado. Delta del Llobregat.

Su alimentación se basa principalmente en pequeños roedores, grandes insectos, algunos reptiles y ocasionalmente otras aves. Mientras mantiene el vuelo cernido, si localiza a una posible presa se lanza en picado sobre ella, aprovechando el factor sorpresa. Como otras aves, regurgita las partes no digeribles de sus presas (pelo, huesos, etc.) en forma de unas pequeñas bolas llamadas egagrópilas. Gracias a la disección de las mismas, es posible ver de qué se ha estado alimentando el ave, siendo habitual ver cráneos y huesos de pequeños roedores y las partes más duras de algunos insectos.

Se trata de una especie residente, que ocupa toda la Península, ambos archipiélagos y Ceuta y Melilla. En invierno esta población se ve reforzada por los invernantes procedentes de otras partes de Europa.

Aunque no es muy exigente en cuanto a su hábitat preferido, es más fácil encontrarlo en grandes espacios abiertos, como cultivos, pastizales, dehesas o arrozales. También es frecuente observarlo cerca de ciudades y carreteras.

Para su reproducción tampoco es muy exigente, pudiendo nidificar en árboles, cortados rocosos, antenas, torres eléctricas, cajas nido, edificios, ruinas... La puesta se realiza a finales de marzo o principios de abril y consta de entre tres y seis huevos, que principalmente incubará la hembra durante unos 28 días, con ayuda esporádica del macho. Los jóvenes empiezan a volar al mes de vida, pero no se independizarán del todo hasta agosto o septiembre.



Ejemplar juvenil/hembra oculto entre las ramas de una higuera. Delta del Ebro.


CONSERVACIÓN
Como todas las otras rapaces, el Cernícalo Vulgar es una especie protegida durante todo el año, que además es muy valorada por el control que ejerce sobre las poblaciones de roedores en los cultivos.

La población española actual se calcula en unas 18.000 parejas, lo que supone un descenso importante respecto a años anteriores, en que se calculaban alrededor de 25.000-30.000 parejas.

Entre las amenazas a las que se tiene que enfrentar se encuentran la destrucción de su hábitat, el abandono de los medios tradicionales de cultivo, la caza ilegal y el expolio de sus nidos por supuestos "amantes" de la especie.

El Cernícalo Vulgar es tradicionalmente el ave indicada para la introducción a la cetrería (caza con rapaces) por su pequeño tamaño y facilidad de aprendizaje. Aunque no es difícil encontrar criadores especializados donde adquirirlo de forma legal, es común el típico desaprensivo que prefiere vaciar un nido de una pareja en libertad para vender los pollos en el mercado negro. Por este motivo, siempre es recomendable mantener un cierto "secretismo" en la ubicación de cualquier nido que podamos encontrar, para evitar visitas indeseadas.



Hembra en el límite de un arrozal. Delta del Ebro.

Al igual que otras aves de presa, también se tiene que enfrentar a una alta mortalidad debida a los atropellos, las colisiones con tendidos eléctricos y el envenenamiento.

En caso de localizar un nido, siempre hay que proceder con el máximo respeto a sus inquilinos, manteniendo una distancia de seguridad en la que se sientan cómodos y evitando al máximo cualquier molestia. Con un poco de paciencia y la distancia adecuada se puede disfrutar de los continuos vuelos de los padres para alimentar a sus pollos, e incluso los primeros vuelos de éstos.



Juvenil/hembra en las inmediaciones de su nido.
Delta del Ebro.


LA FOTO
Desde siempre me han llamado mucho la atención los sitios abandonados y la fauna que se puede encontrar en ellos, así que cuando encontré una caseta abandonada en medio de un arrozal en el Delta del Ebro, no pude resistir la tentación de entrar a echar un vistazo.

A medida que me acercaba, pude observar a un ejemplar que alzaba el vuelo desde una de las paredes y aterrizaba un poco más lejos, en los límites del arrozal, así que aproveché para hacerle alguna foto. Al rato se posó en una higuera cercana a la caseta, donde después de un buen rato buscándolo, pude hacer la foto que aparece más arriba.

Al volver a la caseta, totalmente en ruinas, pude ver en el suelo varias egagrópilas que indicaban que allí estaba pasando algo interesante... al acercarme para coger algunas, escuché algo que se escondía por encima de mi cabeza. Como no tenía muy claro lo que estaba pasando, decidí alejarme y observar.

Al cabo de un rato, volvió el ejemplar que se había asustado al principio, y se colocó en el que más tarde descubrí que era su posadero favorito. Se empezaron a oír sus típicos "chillidos" en el interior de la caseta, lo que indicaba que posiblemente se trataba de un nido en uso. Decidí dejarlos tranquilos y volver al día siguiente.

Al día siguiente, me acerqué de la forma más silenciosa que pude (lo que no impidió que la madre me volviera a ver y saliera disparada), y al asomar un poco la cabeza por la puerta, descubrí que habían otros tres ejemplares, ya con su plumaje de subadulto. Visto lo visto, tenía menos de un minuto para intentar hacer alguna foto, así que apunté a través de la puerta y disparé. Dos de los pollos se escondieron en cuanto oyeron el sonido del obturador, y el tercero subió al borde de la pared, dispuesto a salir volando al menor indicio de peligro. Avancé tres pasos y pude conseguir la que hasta el momento es mi foto favorita de un Cernícalo (abajo). Después de eso, me alejé y continué observando desde la distancia las idas y venidas de la madre.





Como hemos visto anteriormente, la mayoría (o la totalidad) de las amenazas a las que se enfrenta el Cernícalo Vulgar son provocadas por el ser humano, lo que nos convierte en directamente responsables de su futuro. Se trata de una especie muy valiosa por el control que ejerce sobre las poblaciones de ratones, topillos o langostas, así que entre todos deberíamos contribuir a su protección en la medida de lo posible, aunque simplemente sea teniendo en cuenta cómo proceder al localizar un nido para no provocarles molestias.

lunes, 23 de marzo de 2015

Gamo Europeo (Dama dama)




EL PROTAGONISTA
El Gamo Europeo (o Gamo Común) es un cérvido de tamaño medio, originario de la región mediterránea. Los machos pueden llegar a los 60kg mientras que las hembras rondan los 45. En los meses cálidos, su pelaje es de un color pardo salpicado de manchas blancas, oscureciéndose con la llegada del frío. 

La característica cornamenta del gamo (también llamada "palas"), únicamente está presente en los machos y se muda anualmente, igual que en otros cérvidos. A finales de mayo-principios de abril la perderán completamente, empezando a crecer de nuevo de inmediato. Hacia mediados de verano suele llegar a su tamaño máximo. Esta cornamenta es fácil de diferenciar de la del ciervo, ya que en el gamo es plana y carece de astas.

Otra característica típica es el llamado "escudo anal", con el fondo blanco rodeado de dos franjas negras y atravesado por la cola. En caso de peligro, levantan la cola para hacer más visible esta zona y alertar a sus congéneres.


Tres machos ocultos entre la vegetación en su hábitat típico del
PN Aiguamolls de l'Empordà.

Suele preferir bosques húmedos de hoja caduca, con abundante agua y claros en los que alimentarse, aunque se ha reintroducido en hábitats muy diversos, incluso en grandes fincas y jardines como especie ornamental.

Generalmente se desplaza en pequeños grupos formados por hembras y crías de diferentes edades, a los que se acercarán los machos en época reproductiva (finales de octubre). En esta época, conocida como ronca por el sonido que emiten los machos, es frecuente ver peleas entre ellos para ganarse el favor de las hembras.

La gestación dura ocho meses, y las hembras suelen tener una sola cría a partir de finales de mayo.

Ejemplar muy joven (menos de un mes) oculto entre la maleza, a la
espera del "visto bueno" de su madre para salir a campo abierto.



UN POCO DE HISTORIA
Afortunadamente se trata de una especie relativamente abundante que no recibe especial protección, así que nos centraremos un poco en su historia y costumbres.

El Gamo es un animal herbívoro que también se suele alimentar de hojas de arbustos y cortezas de árboles, sobretodo en invierno o cuando escasea la hierba. De hábitos principalmente nocturnos, durante el día suele refugiarse en zonas boscosas, siendo más fácil verlos en las horas crepusculares.


La madre del ejemplar de la foto anterior.

Habitaba en gran parte de Europa durante el último periodo interglacial, extinguiéndose en la mayor parte de su territorio en la última glaciación. Se cree que quedaron algunas poblaciones reducidas en el Mediterráneo oriental y Asia Menor.

Tradicionalmente es una especie muy apreciada con fines cinegéticos, y este hecho es el que ha provocado su reintroducción en gran parte de Europa e incluso en zonas tan distantes como América o Australia.



Hay quien dice que fueron los romanos los que lo trajeron a la Península, y hay quien dice que fue en la Edad Media. Lo único seguro es que no se trata de una especie autóctona, y que su reintroducción se llevó a cabo para que los cuatro interesados de turno, principalmente clases sociales altas, pudieran cazarlos.

Los ejemplares que viven en libertad suelen ser bastante huidizos, y a la menor insinuación de peligro huyen saltando, de una forma parecida a las gacelas africanas que todos hemos visto alguna vez en los documentales en televisión.


Suelen vivir en grupos formados por hembras y crías de
diferentes edades, mientras los machos llevan una vida más solitaria


LA FOTO
Todas las fotos que ilustran esta entrada han sido tomadas en el PN Aiguamolls de l'Empordà, donde el Gamo fue introducido en el año 1987.

Dentro de uno de los recorridos señalizados en el Parque, podemos encontrar el "Mirador de les Daines" (Gamos en catalán), donde es relativamente fácil verlos a primera y a última hora del día.

Sabiendo esto, la mejor manera de observarlos e intentar sacar una buena foto es esperar en silencio en el mirador a que hagan su aparición estelar. Al tratarse de animales muy asustadizos, están atentos a cualquier movimiento o ruido que se produzca en el mirador, por lo que debemos intentar pasar lo más desapercibidos posible.

En una de estas esperas, pude observar que algunos ejemplares aparecían en el claro por un punto más cercano de lo habitual, así que había que echarle paciencia al asunto y rezar para que alguno cruzase por donde me interesaba, como al final sucedió. Esta foto también se puede encontrar ilustrando el mes de Mayo en el calendario 2015 de Animal Latitude, asociación dedicada a la divulgación, conocimiento y conservación de la fauna y el medio ambiente.




Aunque se trata de una especie introducida por el hombre, no parece que genere problemas de convivencia con otras especies autóctonas, a pesar de lo que puedan opinar algunos sectores más radicales de determinado colectivo... Como cualquier otro animal, siempre es mejor poder disfrutar de él en su hábitat, que no colgado en la pared de cualquier descerebrado.

lunes, 16 de marzo de 2015

Golondrina Común (Hirundo rustica)




EL PROTAGONISTA
La Golondrina Común es un ave pequeña, de unos 18cm de longitud y alrededor de 30cm de envergadura, con un peso de unos 15-20gr. Ave fácil de identificar, a veces es confundida por ojos inexpertos con sus "primos" aviones y vencejos, de los que hablaremos en otra entrada.

La cabeza, alas y parte superior son de color negro con reflejos azul metálico. La frente y la garganta son de un rojo intenso. Parte inferior de color blanco con tonos crema. La cola es negra y ahorquillada con las plumas rectrices extremadamente largas (más en los machos que en las hembras y los jóvenes). Cuando la extiende, por ejemplo en una maniobra en vuelo, se puede apreciar una línea de manchas blancas. Su vuelo característico es a baja altura y con repentinos cambios de dirección mientras persigue insectos voladores, su principal alimento.





A pesar de su tamaño, se trata de un ave que realiza grandes desplazamientos migratorios, invernando al sur del Sáhara, y volviendo a sus territorios de cría europeos en primavera.

La Golondrina Común se ha adaptado razonablemente bien al ser humano, y es fácil observarla en entornos humanizados (rurales, eso sí). Muestra una clara preferencia por zonas con agua, praderas y cultivos, donde encuentra abundante alimento, como moscas, mosquitos y otros pequeños invertebrados voladores. No suele anidar en ciudades debido a la dificultad para encontrar el barro con el que construyen el nido. Presente en toda la Península, es uno de los grandes símbolos de la llegada de la primavera.

El Cambio Climático está provocando que cada vez la podamos encontrar más pronto en nuestras latitudes, llegando a Andalucía y Extremadura a mediados de enero, más tarde cuanto más al norte. En los últimos años se está observando una tendencia a invernar en el sur de la Península por parte de un número de ejemplares cada vez mayor.

El periodo reproductivo comienza entre marzo y mayo, dependiendo de la zona, y finaliza en agosto. Normalmente efectúa dos puestas de entre 4-5 huevos. El nido es una copa de bolitas de barro que reutilizan cada año, siempre que es posible. Suelen situarlo en establos, terrazas y cobertizos, siempre a cubierto y protegido de la lluvia y el viento. Los pollos pueden volar entre los 20-25 días de vida, y entre una nidada y la siguiente, los padres suelen tomarse un descanso de unas dos semanas.



Ejemplar juvenil reclamando alimento a cualquier golondrina que pasaba cerca.
1/125seg, f/6,3 e ISO 250. Flash.


CONSERVACIÓN
Aunque aparentemente se trata de un ave abundante (se calcula que alrededor de diez millones de parejas se reproducen en la Península), su población está en claro declive, debido entre otras cosas, al uso de pesticidas.

La destrucción de sus nidos (con la excusa de que "ensucian" o "afean") es otra de sus principales amenazas, así como el abandono del medio rural (derrumbe/destrucción de los edificios y cobertizos donde anida).

Es un ave protegida por las leyes nacionales y europeas, por lo que cualquier intento de destruir sus nidos en periodo reproductor se considera una infracción.

La Golondrina común es un ave fiel a sus territorios de nidificación, y vuelve cada año a su nido, efectuando las reparaciones necesarias. Eliminar o destrozar un nido no sólo afectará a la reproducción de una pareja ese año, también en los siguientes. 

La conservación de aleros, voladizos y otras estructuras salientes también es una forma de ayudar, ya que la Golondrina siempre coloca el nido en lugares resguardados y de fácil acceso.

También podemos encontrar en tiendas especializadas nidos artificiales para colocar en zonas donde se han tenido que destruir nidos naturales (debido a obras, por ejemplo), o para quien quiera intentar atraerlas a anidar en su porche o terraza.

En zonas urbanas, su mayor problema a la hora de nidificar es la dificultad para obtener el material con el que construyen el nido: el barro. En este sentido poco podemos hacer a título personal, ya que serían las administraciones locales las encargadas de facilitar una pequeña zona embarrada en parques y jardines.

Como decía antes, la Golondrina es una especie muy útil en el control de insectos molestos como moscas y mosquitos, por lo que, entre todos, deberíamos intentar ponerle las cosas un poquito más fáciles.

En el año 2014, fue elegida "Ave del año" por SEO/Birdlife. En este enlace podréis encontrar muchísima información sobre su forma de vida, su migración o su protección.



El pollo de antes siendo alimentado por su madre. 1/125seg, f/6,3 e ISO 250. Flash.


LA FOTO
Un día, mientras esperaba pacientemente en un hide a los Gamos (Dama dama) que pululan por el PN dels Aiguamolls de l'Empordà, empezaron a posarse Golondrinas en un árbol que tenía a apenas 2 metros de la ventana. Eran ejemplares jóvenes, la mayoría recién salidos del nido, y empezaron a armar muchísimo jaleo. Resultó que era la hora de la merienda e intentaban llamar la atención de sus padres para recibir su ración.

Era una zona de sombra que pedía una velocidad de obturación muy baja, con la que era muy difícil "cazar" a estas aves de vuelo rápido y nervioso. Los primeros intentos fueron sin flash y rezando para que alguna saliera bien.



En este caso, al no utilizar flash, se puede apreciar la poca calidad en general de la foto, con el pollo (derecha) desenfocado por su movimiento y los grandes contrastes provocados por la luz filtrada entre las hojas. No era lo que buscaba.





Flash a baja potencia para rellenar las sombras creadas por las hojas y para congelar lo justo el movimiento de las protagonistas.






Como las ventanas del hide miden unos 20-25cm de alto, era imposible colocar el flash sobre la zapata, ya que la luz rebotaría en la pared y se quedaría dentro... tocaba improvisar: coloqué el flash estirado sobre el objetivo, atado con lo que llevaba encima y con el cable conectado a la zapata de la cámara y de esa manera pude sacar lente y flash por la ventana.

Usé una potencia baja para rellenar las sombras, pero manteniendo la luz natural como luz principal, ya que la idea no era congelar del todo el movimiento de las alas, sino hacer que aparecieran movidas y difusas para dar algo de dinamismo a las fotos.

Estuvieron un buen rato y me brindaron la posibilidad de disparar varias ráfagas, y entre ellas una de mis fotos favoritas, que además quedó entre las finalistas del concurso del número 3 de la revista Objetivo Natural. Es esta:






Fue una experiencia inolvidable que, si seguimos a este ritmo, será cada vez más difícil de vivir. Protejamos a las Golondrinas, no es tan difícil... sólo tenemos que conocerlas, dejarlas vivir tranquilas y permitirles hacer su nido donde les dé la gana. 

lunes, 9 de marzo de 2015

Paloma Torcaz (Columba palumbus)




EL PROTAGONISTA
La Paloma Torcaz es la paloma más grande que podemos encontrar en la Península Ibérica. Con unos 40cm de longitud y una envergadura de hasta 80cm, es el peso pesado de la familia Columbidae.

La cabeza es relativamente pequeña en comparación con el cuerpo, de plumaje gris azulado en su parte superior y alas. En el cuello tiene unas manchas blancas características rodeadas por plumas de un aspecto metálico, con reflejos verdosos y violetas. La parte inferior es gris con tonos rosados, y la cola acaba en una franja negra. En vuelo, se pueden distinguir claramente unas franjas blancas en la parte superior de las alas.



Con un aspecto de haberse pasado en el gimnasio, el pecho alberga los fuertes músculos que mueven sus alas.
1/1000seg, f/5,6 e ISO 500

En general, se trata de un ave de bosque, que podemos encontrar todo el año en la Península. Vive y se reproduce en zonas arboladas, bajando a menudo al suelo a alimentarse de semillas, brotes y pequeños insectos. Es muy común verlas alimentándose en grupo en zonas de cultivo y grandes espacios abiertos, siempre atentas a cualquier peligro.

Aunque se trata de un ave extremadamente desconfiada y temerosa del hombre (y con razón), cada vez es más frecuente encontrarla en ciudad. Además, en invierno, a la población residente de unas 240.000 parejas, se unen 2-3 millones de ejemplares procedentes del centro y norte de Europa.

Realiza una o dos puestas anuales, entre marzo y septiembre. La puesta es de uno o dos huevos que los padres se turnarán para incubar con gran puntualidad. El nido es una sencilla plataforma de ramas cubiertas de hojas. Durante los primeros días de vida, los padres alimentan a los pollos con la llamada "leche de buche (o de paloma)", una secreción a base de células epiteliales "modificadas" del buche, alta en proteínas y lípidos. Los pichones pueden volar al cabo de unos 25 días.






CONSERVACIÓN
La Paloma Torcaz es un ave muy desconfiada, ya que es un componente básico en la dieta de otros animales, como el Azor, el Zorro o incluso la Gineta, entre otros. Además, es una especie tradicionalmente muy ligada a la caza, tanto legal como furtiva.

En un paseo por el bosque, es muy común escuchar un fuerte aleteo que las delata antes incluso de verlas. En general, al mínimo acercamiento huirá, aunque esté en un árbol a 10 metros sobre el suelo. Los ejemplares que deciden acercarse a la ciudad suelen ser menos temerosos, posiblemente por saber que están relativamente a salvo de los cazadores.

Es posible que alguien sin experiencia la confunda con otras palomas, como la Zurita (Columba oenas) o la Bravía (Columba livia), o incluso con la doméstica (que tiene más en común con la Bravía). En caso de duda, el tamaño es nuestra mejor ayuda: la Torcaz es mucho más grande que cualquiera de las otras.





Se trata de un ave abundante, y con su población en crecimiento, por lo que no recibe ningún tratamiento especial. De todas formas, los ejemplares que cruzan el Pirineo desde otras zonas de Europa son sometidos a una gran presión por parte de los cazadores, que las capturan a miles. Afortunadamente, se está viendo una tendencia utilizar la ruta costera, más segura, para llegar a sus puntos de invernada en la Península.

Además de liarse a tiros con ellas, otra técnica usada con la excusa de "tradicional", es situarse en atalayas para esperar a las grandes bandadas que cruzan el Pirineo. Cuando se aproximan, los cazadores las asustan para guiarlas a unas redes ocultas, donde las atrapan a millares. Que un sistema sea "tradicional" no implica que sea menos cruel o innecesario, pero prefiero no entrar a hablar sobre la caza, de cualquier tipo.



LA FOTO
Los ejemplares de las cuatro fotos anteriores son una pareja que visitaba el bebedero del hide de Horta de Photo Logistics.
Bajo estas líneas, un ejemplar oculto entre las ramas de un árbol en el PN dels Aiguamolls de l'Empordà. Se trata de una foto sencilla, hecha "a pelo" durante un paseo, en la que se puede apreciar a la Paloma Torcaz en su ambiente. Al estar en una zona de sombra con fuertes contrastes por la luz que pasa entre las hojas, la dificultad fue conseguir una buena exposición, buscando un equilibrio entre una exposición correcta para el protagonista sin llegar a sobreexponer las zonas de luz directa. 1/250seg, f/5,6 e ISO 500.




lunes, 2 de marzo de 2015

Salamanquesa Común (Tarentola mauritanica)





EL PROTAGONISTA
La Salamanquesa Común es un pequeño reptil, que puede llegar hasta los 20cm de longitud incluyendo la cola. Tiene un cuerpo robusto y aplanado, con la cabeza triangular y bien diferenciada del cuello. Los ojos son grandes, de pupila vertical y sin párpados. La piel tiene una apariencia rugosa, pero al tacto es muy suave, y el color suele ser pardo con manchas más claras y más oscuras, aunque puede variar del gris al marrón casi negro, siempre manteniendo las manchas. De hábitos principalmente nocturnos, durante el día el color de su piel es más claro. En caso de peligro, puede desprenderse de la cola, que se regenerará con el tiempo, aunque con menos textura y un color ligeramente diferente.
Se trata de un animal de sangre fría y con una esperanza de vida corta, de entre 3-4 años en libertad y 8-10 en cautividad, se reproduce entre una y dos veces al año y la puesta es de sólo 1-2 huevos.
De los cinco dedos, sólo tiene uñas visibles en el tercero y el cuarto, lo que ayuda a diferenciarla de la Salamanquesa Rosada (Hemidactylus turcicus), que tiene uñas claramente visibles en los cinco dedos.



Ejemplar en un muro en una pequeña ciudad. En la foto se pueden apreciar los principales rasgos de su anatomía y la coloración de su piel. 


Se distribuye prácticamente por toda la Península Ibérica, aunque en el Norte es menos frecuente. En el Sur y Levante es una especie abundante, debido al clima más cálido. Se trata de un animal muy cercano al ser humano, siendo habitual verlo en zonas urbanizadas o incluso en grandes ciudades, en zonas iluminadas por farolas que atraen a todo tipo de insectos, su alimento principal. También habita en ruinas, árboles y cualquier sitio donde disponga de un escondite para las horas más calurosas. No es raro encontrársela por la mañana tomando el sol, siempre alerta y dispuesta a esconderse al menor indicio de peligro.



Ejemplar en la pared de una masía. En este caso se ha situado el flash a ras de pared a la izquierda de la cámara para resaltar la textura rugosa de su piel.  1/160seg, f/5,0 e ISO 50.

La característica más curiosa de los geckos (la familia a la que pertenece la Salamanquesa) es su excepcional habilidad para moverse por cualquier tipo de superficie, sea cual sea su inclinación: paredes, techos, cristales...
La adherencia necesaria la consiguen gracias a unas laminillas que recubren la parte inferior de sus dedos, divididas en millones de pelillos microscópicos (setae) que a su vez están divididos en miles de ramificaciones aún más pequeñas (sólo visibles con un microscopio electrónico) que proporcionan un agarre extraordinario a nivel molecular.
La investigación científica de este sistema de agarre está ayudando a la creación de nuevos materiales sintéticos, empezando a acercarse a algo parecido a lo conseguido tras un larguísimo proceso evolutivo.
Aquí una noticia de la BBC (algo antigua) donde lo explican más detalladamente.



Al no tener párpados, la Salamanquesa Común recurre a la lengua para mantener sus ojos limpios y en el mejor estado posible. 1/250seg, f/2,8 e ISO 100.


CONSERVACIÓN
La Salamanquesa Común es una especie abundante y que no necesita especial protección, pero nunca está de más saber qué podemos hacer por ella.

Su alimentación insectívora hace que sea un gran controlador de plagas. Caza polillas, mosquitos, arañas, moscas, hormigas... En ambientes humanizados, es fácil encontrarlas por la noche en muros iluminados por farolas, atentas a cualquier insecto despistado que sea atraído por la luz. 

En ocasiones incluso pueden entrar a las casas por puertas o ventanas abiertas en verano. No son peligrosas. Mejor dicho, son totalmente inofensivas. No son venenosas, y sus dientes son tan pequeños y sus mandíbulas tan débiles, que un mordisco apenas se nota. Hay personas que por un miedo (¿injustificado? ¿irracional?) a los reptiles, se vuelven locas si ven a una pasearse por el techo de su casa, e intentan echarlas a escobazos, o en el peor de los casos, matarlas.
Es un animal ágil y rápido que se puede esconder en cualquier rendija, por lo que capturarlo no es fácil. Al primer atisbo de peligro huirá e intentará ocultarse. 

He oído casos extraordinarios de Salamanquesas tan habituadas a las personas que incluso llegaban a comer de su mano los insectos que les ofrecían, pero no es lo habitual.

Como tantos otros animales de la fauna española, siempre ha sido protagonista de "cuentos de la abuela" y leyendas absurdas, sin ninguna justificación: son venenosas (NO), muerden o pican (no son venenosas, por lo tanto no pican... pueden morder al capturarlas, pero su mordisco provoca más una sonrisa que otra cosa), si te escupen te quedas calvo/ciego (absurdo), se pueden meter por orificios del cuerpo y matarte o dejarte tonto (aún más absurdo), y cosas por el estilo. Como siempre, antes de creerse estas tonterías deberíamos informarnos.

Al tratarse de una experta cazadora de insectos, la Salamanquesa Común no nos ofrece otra cosa más que beneficios, y se le debería tener el mismo respeto que a otros animales menos "maltratados" por el desconocimiento o la cultura popular.


Esta foto fue un experimento... no es de las mejores pero a mí me hace gracia. A pesar de no usar la máxima apertura del objetivo (f/2,8), la profundidad de campo es mínima para dar todo el protagonismo al ojo, que apenas se ve. 1/250seg, f/5,0 e ISO 200.




LA FOTO
El simpático ejemplar con el fondo verde que nos ha acompañado en esta entrada es prácticamente un bebé que no debía llegar a los 5cm de largo.
Una mañana nublada por el Delta del Ebro después de llover, estaba en el camino perfectamente mimetizada, intentando aprovechar los tenues rayos de sol para entrar en calor.
Estaba un poco lenta de reflejos por el frío, y la podría haber aplastado cualquiera de un pisotón, así que la capturé sin que opusiera resistencia y la puse en una de las vallas de madera para que entrase en calor y de paso hacerle algunas fotos.
Me regaló diez maravillosos minutos para probar diferentes encuadres y cuando por fin entró en calor bajó por la valla y desapareció entre la hierba tranquilamente.
Ese día, todas las fotos las hice con el 100mm macro de Canon y sin flash, siempre buscando una gran apertura para dar el protagonismo a los ojos y a la simpática cara del pequeño reptil. Entre ellas conseguí una de mis favoritas: